En estos tiempos de dudoso respeto a la naturaleza y de perfidia contra los seres vivos, El libro de la selva renace como una gloriosa biblia sobre la vida del hombre en su entorno y las intrínsecas leyes que lo rigen. Impacta su lúcida visión del mecanismo humano y animal.
Sin la acción del hombre, lo salvaje tomaría las ciudades, lo cual es lo más natural. Pero el hombre es el agente que ha domesticado por siglos esa gran fuerza verde que esconde tantos misterios y que aún no sabemos cuidar.
[doap_box title=»Un joven Nobel» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Kipling es el primer escritor británico en recibir este galardón, y el ganador del premio Nobel de Literatura más joven hasta la fecha. Fue premiado en Estocolmo el 10 de diciembre de 1907. Sin embargo nunca fue un entusiasta de las condecoraciones.
Su obra descansa en los pilares más altos de la literatura inglesa y su nombre fue un emblema en la Inglaterra imperial. Tuvo la sensibilidad necesaria para escribir sobre la india siendo un inglés.
Muere el 18 de enero de 1936 a causa de una úlcera duodenal.[/doap_box]
Al igual que en la sociedad humana, el reino animal vive una gran odisea para sobrevivir y pugna constantemente para obtener el equilibrio. Kipling conoce la selva y sabe moverse entre ella con maestría.
INFANCIA Y PERIODISMO
Rudyard Kipling, hijo de oficial del ejército británico, nació el 30 de diciembre de 1865 en la ciudad de Bombay. Su infancia en la India la transcurre embebiéndose de las fábulas y mitologías indias que escucha de los nativos. Estos elementos alimentarán sus libros dejando en él una imprenta imborrable.
Posteriormente viaja a Inglaterra y se dedica al periodismo en calidad de subdirector de The Lahore Civil and Military Gazette y, después, entre 1887 y 1889, de The Pioneer.
A los 21 años publicó su primer libro, Departmental Ditties (1866), colección de versos de circunstancias, y a los 22 el primer volumen de narraciones, Cuentos simples de las colinas (1887), al que siguieron, en 1888-89, otros seis: Tres soldados, Bajo los cedros deodaras, El rickshaw fantasma, La historia de los Gadsby, En blanco y negro y El pequeño Guillermo Winkie.
UN ESCRITOR IMAGINATIVO
Pero es hasta en 1894 cuando conoce el éxito con El libro de la selva, donde plantea lecciones morales mediante la imaginativa creación de animales que dialogan y disciernen sobre las condiciones de sobrevivencia.
Por medio de su narración logra poner en movimiento la magia y la aventura de los habitantes de la selva. Y es Mowgli el niño salvaje que ejerce el ritmo de las historias. Él pertenece a los dos mundos, la selva y la civilización; su instinto y su conciencia se debaten en su joven mente.
Este es un libro que explica, por medio de hermosas historias de animales con su propio universo moral, la íntima relación entre selva y el humano. Es narrado por medio de una clara y penetrante prosa que da vida a los detalles que queremos conocer.
Poco a poco mientras uno va leyendo, todo se lo traga la selva y no hay restos de civilización.
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