Carlos Flores
Durante los testimonios sobre percances graves, que los participantes ofrecen en los seminarios profesionales sobre conducción defensiva empresarial, uno de los factores de mayor incidencia ha sido el de la fatiga.
No estamos hablando del simple cansancio sino de aquel agotamiento inducido por la empresa debido a un diseño inadecuado del puesto, incluida la inobservancia de parámetros que deben regir, para evitar que los turnos extendidos o el exceso de tiempo al volante y su estrés correlativo sean causas que intervengan en la ocurrencia de estos mal llamados accidentes.
Frecuentemente en las empresas este factor se pasa por alto, pensando que es una circunstancia “normal” de trabajo, o una condición administrativa más, lo cual es absolutamente contraproducente.
Si usted, como encargado de administrar una flota vehicular —tanto para conductores de vehículos pesados y livianos— no tiene unas guías específicas sobre la administración de la fatiga puede estar a las puertas de enfrentar una situación con consecuencias mayores.
Algunas veces se presentan tragedias viales en las cuales las gerencias no quieren ahondar en sus causas, pero algunos precursores establecidos en las condiciones administrativas apuntan a que la fatiga es siempre un factor de alta contribución. Cuando usted no tiene en cuenta los turnos de descanso que un conductor profesional debería tener es importante que sepa que su deber es corregir esta falla de inmediato. Si su sistema de horas extras de alguna forma estimula a que los conductores trabajen turnos de hasta 12 o más horas al volante —o efectuando recorridos que son irrazonables— puede ser que sea necesaria una reflexión inmediata.
La fatiga inducida administrativamente es con frecuencia aquella verdadera causa oculta que provoca una caída en el estado de alerta de los conductores empresariales, lo cual lleva a que este no analice correctamente el panorama vial u omita maniobras preventivas. Hay que advertir que es ciertamente difícil de ser vinculada o aún expresada por parte del conductor mismo; se tiene que desarrollar las condiciones específicas para que sea identificada.
Usted como gerente debería adoptar lineamientos específicos sobre las horas máximas de manejo, entre otras guías preventivas, según las mejores prácticas internacionales. No crea usted que la disposición de un conductor a hacer ese largo y complejo recorrido o esas horas prolongadas, en que cualquier otra persona estaría descansando, es una muestra de la mística o alta disposición de trabajo; puede ser simplemente resultado de un terrible temor reprimido, ya que en nuestro país el perder un trabajo es técnicamente la muerte civil, por lo cual siempre encontrará voluntad aún a sabiendas que puede ser un acto temerario.
Es fundamental que su empresa pueda entonces monitorear esos incidentes que vienen disfrazados de simples distracciones u omisiones, y que pueda verificar bajo un ambiente libre de culpas y penalizaciones, si la fatiga ha mediado como un factor. La prevención y la autoconciencia debe ser un tema de énfasis permanente en la administración de flotas profesionales de vehículos, por favor no deje de cumplir con su obligación.
@carflom
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