Brasil goleó 4-1 a Camerún en un partido más duro de lo esperado y que resolvió gracias al talento de Neymar, que anotó dos veces y llevó a su equipo hasta los octavos de final del Mundial, en los que se verá con un ambicioso Chile.
Era su centésimo partido en Mundiales, urgía la victoria y Brasil comenzó a toda velocidad, con los primeros minutos de alto voltaje en los que llevó con peligro con Hulk, Fred, Neymar y Paulinho, aunque no concretó.
El equipo de Scolari bajó las revoluciones muy pronto y Camerún se animó y comenzó a amenazar la portería de Julio César.
Pero en pleno inicio de la rebelión de Camerún, Oscar desbordó por la izquierda y halló a Neymar solo frente al portero Itandje. Toque de primera del delantero, gol y el partido que se encaminaba para Brasil con solo 17 minutos.
La ventaja relajó a Brasil, que le volvió a ceder espacios a un equipo tosco, fuerte pero sin demasiadas ideas como es el de Camerún, que a pesar de sus claras limitaciones se propuso dejar una buena imagen en su adiós al Mundial y lo hizo.
Un centro rasante de Nyom casi se convirtió en gol en contra con un despeje desesperado de Thiago Silva. En el tiro de esquina que siguió, Matip estalló el balón contra un poste de cabeza y Camerún le perdió del todo el respeto a un Brasil que se encogió.
Frente a un local replegado y hasta atemorizado, Nyom se escapó de Daniel Alves por la izquierda, le ganó en velocidad y cruzó al centro para que Matip empatase el marcador 1-1.
Fue el primer gol de Camerún tras dos partidos y ponía las cosas sombrías para Brasil. Era el momento de las referencias y la principal de Brasil volvió a aparecer cuando más lo necesitaba Scolari.
Antes del fin del primer tiempo, Marcelo tocó para Neymar, que dejó parado a su marcador con una veloz carrera y anotó el segundo.
Brasil estaba otra vez en ventaja, pero el espejismo sobre el campo era el mismo, tal como lo fue en los dos primeros partidos, contra Croacia y México.
La segunda etapa comenzó como la primera. Brasil al ataque, pero con más ánimo, y cuando los jugadores se acomodaban otra vez en el campo, David Luiz se disfrazó de punta izquierda y centró para Fred, que le dio el gol de la tranquilidad a la canarinha, de cabeza.
El libreto del primer tiempo se repitió, Camerún dominó sin peligro y Brasil buscó la contra, hasta que a falta de 20 minutos, Scolari cambió a Neymar por William, y Fernandinho coronó una goleada que lució exagerada, pero que anima a los de Scolari, que deberán probarse con rivales más duros.
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