Origi le dio el gol a la Selección belga, que los envió directamente a la siguiente ronda de este Mundial. LA PRENSA/ EFE

En octavos

Una genialidad de Eden Hazard, culminada por el juvenil Divok Origi, fue todo lo que necesitó Bélgica para sumar tres puntos ante Rusia, clasificarse a octavos y poner contra las cuerdas al equipo de Fabio Capello, que llegará a la última jornada con un punto.

ampliar imagen

1403479473_23JunMundialBelgicaRusia
Una genialidad de Eden Hazard, culminada por el juvenil Divok Origi, fue todo lo que necesitó Bélgica para sumar tres puntos ante Rusia, clasificarse a octavos y poner contra las cuerdas al equipo de Fabio Capello, que llegará a la última jornada con un punto.

[doap_box title=»CUMPLE» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
El gol de Origi fue un gol que dejó sin capacidad a la Selección rusa de Capello, que se ve contra las cuerdas, mientras “los diablos rojos” vuelan hacia octavos.

Hasta el momento, Bélgica está cumpliendo con los pronósticos realizados desde antes de que iniciara la Copa del Mundo Brasil 2014, donde la Selección de Hazard era llamada a ser la primera.

[/doap_box][doap_box title=»PUNTOS MERECIDOS» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

6 puntos tiene sumado el equipo de Bélgica, tras haber ganado sus dos partidos disputados, y tener un +2 en diferencia de goles.

[/doap_box]

En un flojo partido, escaso de ritmo y con pocas ocasiones, Hazard fue lo único destacado. Despertó a tiempo, cuando apenas quedaban tres minutos y fabricó la jugada del gol. Rusia ofreció muy poco para lo que se espera del país que acogerá el próximo Mundial, el que paga más generosamente a su seleccionador.

Bélgica se siente favorita. Y esa es una buena noticia, porque tiene jugadores de calidad y puede aportar aire fresco, pero aún parece un equipo a medio hacer. Tiene la idea de jugar en campo contrario, pero le falta ajustar las líneas y, sobre todo, encontrar quién filtre el último pase a Romelu Lukaku, el delantero pretendido por Juventus y Atlético, quien parece una isla.

Ese debiera ser Eden Hazard, el díscolo jugador del Chelsea que se atrevió a cuestionar los planteamientos de Mourinho, pero tirado a la banda izquierda apenas entró en juego en todo el primer tiempo.

Rusia, al contrario, tiene las ideas claras. Aplica el plan con el que Fabio Capello ha hecho carrera: llegar lo más rápido posible al área contraria, sin importar la forma, con un pelotazo o un robo de balón.

Y eso le bastó para crear más peligro que los belgas hasta el descanso. Obligó a emplearse en tres ocasiones, siempre con acierto, a Thibaut Courtois, y hasta pudo reclamar un penalti de Toby Alderweireld sobre Maksin Kanunnikov, en el minuto 24.

El centrocampista del Nápoles, Dries Mertens, quien ya fue un revulsivo cuando entró en el segundo tiempo contra Argelia, trajo en jaque a la defensa rusa. Un disparo suyo en el minuto 35, bien despejado por Igor Akinfeev, fue todo el peligro que creó Bélgica en tres cuartos de hora.

Mostró más ambición Rusia al comienzo del segundo tiempo, y Wilmots, por su parte, se cansó del deambular de Lukaku, sustituido por el delantero del Lille Divock Origi en el 57.

La ocasión cercana al gol rusa despertó a Bélgica, que respondió con un libre directo de Mirallas al palo, tres minutos después, y sobre todo a Hazard. El genio belga acabó entregándole el gol a Origi, en el 87, tras una gran jugada por la banda.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí