Elízabeth Romero
Con esta acción pretenden presionar a las autoridades que decreten estado de emergencia a causa de los femicidios, sostuvo Juanita Jiménez, del Movimiento Autónomo de Mujeres.
Aconsejó que la población también debe buscar cómo organizarse alrededor de este problema y tratar de contar los enfoques negativos que actualmente se hacen alrededor de la violencia contra las mujeres.
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Nicaragua como Estado no asistió y Jiménez recordó que en el país nunca se investigaron los abusos sexuales en época de guerra.
Recordó que según datos del Instituto de Medicina Legal más del 80% de víctimas que denuncian abuso sexual son mujeres menores de 18 años y 2% en riesgo de un embarazo.
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La cantidad, modo y frecuencia de los femicidios registrados en Nicaragua debe servir como campanada de alerta, para las autoridades y para la población, dice Juanita Jiménez, del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM).
“Nunca antes habíamos tenido casi dos femicidios por semana y eso implica que el riesgo de muerte de las mujeres y la agudización de la violencia es mucho más grave”, afirmó Jiménez.
La feminista considera que esta situación que viven las mujeres nicaragüenses “se agudiza más cuando tenés autoridades que no son consecuentes y coherentes con el discurso”.
A criterio de Jiménez, no se aprecia una correcta aplicación de la Ley 779, Contra la Violencia Hacia la Mujer, la cual, según estima la activista, “ha quedado como letra muerta”.
Jiménez criticó que las mujeres víctimas de violencia acuden a las Comisarías de la Policía Nacional en busca de seguridad, “y lo que encuentran es riesgo de muerte”, pues se “siguen minimizando los hechos de violencia”.
El pasado fin de semana la jefa de las Comisarías, comisionada mayor Erlinda Castillo, confirmó que hasta la semana del 9 al 15 de junio registraban 41 femicidios en Nicaragua.
El Observatorio de la Red de Mujeres contabiliza 42 femicidios, de los cuales 39 ocurrieron en Nicaragua, entre ellas una ciudadana extranjera y otras nacionales muertas en el extranjero.
Martha Munguía, directora de los centros de albergue de mujeres Acción Ya, refirió que ha aumentado la peligrosidad de la violencia que sufren las mujeres que acuden a esos centros.
“Hay un incremento grande de las situaciones de violencia grave”, expresó Munguía, quien estimó que son varias las causas que alimentan la violencia, una de ellas, dijo, es el ambiente de impunidad.
Criticó Munguía que para la Policía “no es una prioridad” sancionar el delito de la violencia y capturar a los agresores de las mujeres, sino echar preso a los narcos.
“Puede ser que anden de barrio en barrio hablando de la violencia para prevenirlos, pero no es suficiente, también estamos en etapa de sancionar el delito y defender a las víctimas”, dijo Munguía, quien calificó como grave el hecho de que las autoridades no apliquen mecanismos de protección a las víctimas.
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