Realizar senderismo mientras se está ayunando bajo supervisión médica es una tendencia consolidada en algunos países europeos.
Compaginar el ayuno, que supone una reducción en el aporte de nutrientes al organismo, con el senderismo, que implica un esfuerzo físico aumentado, puede parecer contradictorio, pero puede ayudar a desintoxicar y revitalizar el cuerpo y la mente, si se efectúa bajo control profesional y con moderación.
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Es al menos lo que explica Edgar Barrionuevo, experto en nutrición y cofundador de Mi Ayuno (www.miayuno.es), uno de los tantos programas que se ofrecen por estos días en países europeos sobre la base de combinar senderismo y ayuno profesionalmente controlado.
En el caso de este programa, contempla seis días de ayuno y senderismo y está dirigido a quienes quieren sentirse mejor consigo mismos, al tiempo que es impartido por un equipo de profesionales en diversas especialidades de la salud como medicina, nutrición, preparación física y terapias corporales. Esta pausa regenerativa, que es una tendencia consolidada en países europeos como Alemania o Francia, se efectúa mediante estancias en entornos naturales de gran belleza e incluye sesiones de yoga y pilates, entre otras técnicas.
LOS BENEFICIOS
“Las actividades físicas que proponemos son de una intensidad suave o media y, con ellas, conseguimos activar procesos fisiológicos como la circulación de la sangre o la movilización de grasas, que nos ayudan a que los efectos de la limpieza interna sean más positivos”, señala el experto en la materia.
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