Yohany López
Ni la Organización Internacional del Trabajo ni las entidades del Gobierno tienen cifras públicas de cuántos niños han salido del mercado laboral desde 2005, pero ambos están convencidos que Nicaragua ha dado pasos significativos hacia ese objetivo.
La oficial nacional de la OIT, Bertha Rosa Guerra, admite que “el tema de las estadísticas (sobre la reducción del trabajo infantil) en Nicaragua es un caso pendiente”, pero estima que en 2005 el 53 por ciento de niños que trabajaban no iban a la escuela y ahora la cifra podría reducirse a un 12 por ciento.
Por su parte el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, dice que desde el seno de la empresa privada también hay varias iniciativas enfocadas en erradicar el trabajo infantil.
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Guerra reconoce que los adolescentes entre 14 y 17 años son la mayor mano de obra, siendo el sector agrícola el que más demanda mano de obra de este tipo, seguido del servicio doméstico, donde en su mayoría la mano de obra infantil no recibe salario.
La representante de la OIT agrega que los bares, restaurantes y hoteles también demandan mano de obra adolescente, los que casi siempre pagan por debajo del salario mínimo.
Por su parte la ministra del Trabajo, Alba Luz Torres, quien tampoco presenta cifras específicas de reducción y solo se limita a responder: “Hay avances”.
Durante la lectura de un discurso que dio la semana pasada en ocasión al Día Internacional contra el Trabajo Infantil, Torres dijo que las cosechas cafetaleras en Matagalpa y Jinotega siguen siendo los escenarios de mayor contratación de manos infantiles para los cortes.
La funcionaria recordó que desde 2007, durante cada temporada de corte de café, facilitan educación a unos cien niños en las haciendas.
En tanto, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, en su editorial del 11 de junio publicado en este Diario, explica que “un rasgo destacado del trabajo infantil en Nicaragua es el predominio del trabajo familiar no remunerado. En efecto, seis de cada diez niños y adolescentes son trabajadores no remunerados”.
Asimismo, sostiene que en Nicaragua al 2010 había 317,133 niños y adolescentes trabajadores activos, lo cual representaba el 17.6 por ciento del total de ese grupo poblacional. “Sobre este total, se estima que más de un treinta por ciento de estos niños no tenían edad para trabajar”.
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