México / EFE
El relator de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Christof Heyns, urgió ayer al gobierno mexicano a sacar al Ejército de las calles para frenar el “altísimo” número de homicidios en el país, donde el derecho a la vida “está gravemente amenazado”.
En un informe presentado ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, sobre su visita a México en 2013, Heyns estimó “imperativo” retirar al Ejército del combate al crimen organizado y asegurar que militares acusados de violar derechos humanos sean enjuiciados por tribunales civiles.
En una videoconferencia con la prensa mexicana, el relator dio detalles del documento desde Suiza y destacó que el Ejército es “paradigma de conflicto armado” y su uso debe ser “una excepción”, ya que “aumenta la criminalidad”.
“Desde el paradigma de los militares”, la idea es comenzar “con la fuerza para eliminar al enemigo”, mientras que “desde el paradigma de derechos humanos y la aplicación de la ley por parte de las fuentes policiacas se va graduando la fuerza conforme sea necesaria y obviamente este es el último recurso”, afirmó.
Por ello, el gobierno mexicano tiene que dar un giro urgente y apostar por una Policía “correctamente disciplinada y entrenada”, que “esté completamente equipada para manejar todo dentro del marco de derechos humanos”.
“Las fuerzas policiacas son quienes necesitan manejar estos temas tan serios en relación con la violencia y los narcos, porque si no vamos a entrar en una escalada de peligrosidad en todo el país”, aseguró Heyns.
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