Elízabeth Romero
La decisión de un juez de familia en Jinotepe y la actuación de la delegación del Ministerio de la Familia en ese municipio, que entregó en adopción a una niña de tres años aparentemente sin tomar en cuenta el interés superior de esta, es objeto de análisis por parte de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos de Nicaragua.
La procuradora especial de la niñez, Martha Toruño, criticó que «no se profundizó en la investigación»en el caso de la adopción de la niña Melany Esther Espinoza.
Según el informe de la PDDH sobre el caso, el juez «tomó la decisión sin comprobar la información, actuando oficiosamente».
Una pareja de Jinotepe que cuidaba a la niña en 2011 durante la enfermedad de su madre, Patricia Espinoza,quien falleció después, logró que el juez declarara en agosto 2013 en total desamparo a la niña Melany, a pesar que el padre de la pequeña Ceferino Eliel Carballo está vivo y hay otros parientes que la pueden adoptar.
La familia denunció que Carballo está preso ante la negativa de entregar a su niña.