Lucydalia Baca Castellón
Aunque las lluvias registradas en Brasil en las últimas semanas provocaron un descenso en el precio internacional del café, Shawn Hackett, presidente de la firma Hackett Financial Advisors, con sede en Florida, Estados Unidos, considera que “el daño está hecho” y que tanto la cosecha de este año y la próxima irán a la baja, lo que mantendrá la tendencia alcista de precio del grano en el mercado internacional.
Hackett, quien cuenta con más de veinte años de experiencia en los mercados de futuro, instó a los productores locales a usar con “cautela” el mecanismo de colocación de cosechas a futuro, para que se beneficien de una posible alza que podría alcanzar niveles de hasta tres dólares por libra entre julio y agosto de este año.
Durante el foro anual La tradición que nos une, organizado recientemente por Cisa Agro, el especialista presentó información sobre los efectos de la sequía en las plantaciones brasileñas e hizo un análisis sobre lo que ese daño provocará en la producción y su repercusión en el precio internacional del grano. Y aunque reconoce que es imposible predecir con certeza el comportamiento del mercado, con base en modelos de situaciones pasadas similares a la actual, pronostica el posible escenario del café en el futuro.
De acuerdo con la información que ha recopilado ¿cuál es la situación real de la producción en Brasil?
La sequía de este año fue definitivamente un evento que se presenta una vez cada cien años, es algo histórico, por tanto la afectación es grave. Lo que se está viendo en las plantaciones son granos vacíos, granos muy pequeños y mal formados que no suman en el peso del saco. Eso también afecta la calidad del café y obviamente se requieren más granos para llenar un saco.
Entonces, básicamente van a requerir más producción para llenar un saco.
El pronóstico de la cosecha de ese país antes de la sequía era de sesenta millones de sacos de sesenta kilos. Hoy por hoy se está hablando de un rango de cosecha de entre 45 y 50 millones de sacos de sesenta kilos. Eso significa que habrá un déficit de ente 10 y 15 millones de sacos.
¿Cuánto beneficiará a Nicaragua y al resto de Centroamérica ese posible déficit en la producción brasileña?
Aunque Nicaragua fue uno de los países menos afectados por la roya, a través de un buen manejo de las plantaciones y una adecuada nutrición y también de la selección de variedades más resistentes a la roya, el país junto con el resto de Centroamérica recuperará su producción. Eso combinado con buenos precios permitirá que en un par de años la producción de la región se recupere por completo y estaremos viendo una producción alta con precios bien altos, porque es probable que estos buenos precios se mantengan por los próximos 18 o 24 meses. Baso esta proyección en que a estas alturas aunque empiece a llover el daño ya está hecho, la cosecha de este año ya fue reducida y el estrés que recibieron las plantas fue muy severo y afectará también la próxima cosecha. Entonces habrá dos cosechas consecutivas reducidas en Brasil y eso incidirá en el alza del precio del grano. Como la sequía se presentó en febrero y marzo, meses en que se registra la etapa de crecimiento de los árboles de café en Brasil, entonces se afectó el crecimiento del follaje y de nudos que permiten una buena floración, entonces la floración va a ser más baja el próximo año porque no hubo un adecuado crecimiento.
A pesar de que existe la esperanza de que las plantaciones se recuperen con la lluvia, en mi opinión, estas lluvias llegaron muy tarde, porque fisiológicamente es casi imposible que las plantas se recuperen.
¿Cuándo podría haber un nuevo repunte del precio?
Veo grandes posibilidades de que entre julio y agosto suba nuevamente el precio, si eso sucede y son precios atractivos, cercanos a los tres dólares por libra que se registraron en el 2011, sería el momento adecuado para vender los restantes de cosecha que aún no se han colocado a futuro.
¿Qué situación pasada es comparable a la actual y le permite hacer esta proyección?
Al registrar las tablas de precios de los últimos cuarenta o sesenta años, vemos que después de afectaciones meteorológicas similares a la que sufrió Brasil este año, los precios repuntan hasta niveles de tres dólares por libra. Por eso, es razonable predecir que con la afectación meteorológica de este año provocará una situación similar.
Recordemos que entre 1975 y 1977 hubo la helada negra en Brasil, que provocó niveles de precios de tres dólares por libra; y en 1994 hubo lo que se llamó la doble helada y se registraron patrones similares. Entonces eso sugiere que lo que está sucediendo ahora provocará que se repitan esos patrones.
Y la demanda, ¿cuál es el patrón que podría seguir en los próximos años?
Algo que hemos visto es que la demanda de café no se ve afectada por las crisis económicas, por ejemplo en la crisis mundial del 2008-2009 la demanda no cayó, la gente siguió consumiendo café. Y desde el 2008, por ejemplo, los países asiáticos, a excepción de Japón y Corea del Sur, han registrado un incremento en la demanda. Su consumo pasó de 7.5 millones de sacos a 15 millones de sacos, la demanda se duplicó y en esos países existe un gran potencial; y en la medida en que ellos vayan adoptando el consumo del café, irá creciendo la demanda del producto.
¿El crecimiento de la demanda será similar para todas las variedades o algunas estarán en ventaja?
En general hay un mayor consumo de café, pero en Asia ahora el crecimiento o la mayor demanda ha sido para los cafés robustas, que es el tipo de café que producen Vietnam, Indonesia, Brasil y otros. Considero que si analizamos el patrón de crecimiento de la demanda que registró Japón en su momento, podemos decir que ahorita estamos en una situación similar a la que se registró cuando Japón comenzó a consumir café y eso implicaría que en los próximos años el consumo del producto en el resto de países asiáticos pase de 15 millones de sacos a treinta millones de sacos, es decir que se duplique nuevamente.
Además, en la medida en que se incremente el poder adquisitivo de los asiáticos, es muy probable que veamos un cambio de patrón en su consumo de café y que pasen de consumir los robustas y a preferir el arábica, situación que beneficiaría mucho a Nicaragua y el resto de Centroamérica. Pero de momento en el cultivo del robusta está la gran oportunidad, porque aunque haya un paso en el consumo del robusta al arábica, la demanda del robusta también seguirá creciendo.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 C