Mabel Calero
Varias comunidades de San Marcos que colindan con El Crucero tienen más de seis meses sin agua potable, los pobladores aseguran que ya no pueden seguir comprando el barril de agua y por eso solo esperan que Dios sea generoso mandándoles lluvia.
Don Rodolfo Murillo, habitante de la comunidad La Barranca, asegura que este año no hubo siembra en esta zona, pues los productores no se arriesgaron por la afectación de El Niño y la falta de agua potable.
Debido a la escasez, muchos productores han puesto en venta sus tierras, para buscar otra zona donde haya agua para que no tengan que comprarla.
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“Nosotros sabemos que aquí hay privilegios, porque hay quintas que tienen tuberías de dos pulgadas y media y no les falta el agua, cerca hay un potrero con caballos de raza y ahí tampoco falta el agua y aquí desde diciembre no nos viene una gota de agua porque cerraron la tubería que nos abastece a nosotros”, dijo Murillo.
PROMESAS EN ESPERA DE SER CUMPLIDAS
Además de La Barranca, hay otras comunidades afectadas como La Media Luna, La Dantita y Santa Máxima, que esperan con ansias que caiga una fuerte lluvia para poder llenar sus barriles.
Aunque estas comunidades le pertenecen a San Marcos, el suministro de agua lo reciben de El Crucero por su cercanía.
Esta comuna les ha prometido que el servicio se restablecerá, pero siempre quedan en la misma a pesar que los recibos llegan puntualmente.
Otro afectado es don William Montalbán, quien ahora trabaja de comerciante, pues este año no sembró debido a la escasez de agua.
“No tenemos agua, no podemos sembrar pero tampoco puedo estar de brazos cruzados porque tenemos que comprar el agua, hemos dejado de comprar algunas cosas para darle prioridad al agua, imagínese que la pipa de agua nos cuesta 1,200 córdobas y a veces solo nos dilata 15 días”, afirmó Montalbán.
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