Sesenta huelguistas fueron despedidos después de que la policía dispersara con gases lacrimógenos a un grupo de manifestantes que intentaba bloquear el acceso a una de las estaciones del metro. LA PRENSA/AP

Tensión en Sao Paulo

Policías y empleados del metro de Sao Paulo que están en huelga se enfrentaron este lunes en una estación, mientras los líderes sindicales amenazaron con mantener el paro en esta ciudad donde será el partido inaugural de la Copa Mundial.

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Gases lacrimógenos en Sao Paulo

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1,534 empleados del metro debían acudir a trabajar ayer pero solo 255 aparecieron, declaró el secretario de Transportes de Sao Paulo, Jurandir Fernandes, a una radio.

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La gobernación del estado brasileño de Sao Paulo anunció ayer el despido “por justa causa” de 60 empleados del metro de la mayor ciudad brasileña que secundaron la huelga iniciada hace cinco días pese a que la justicia la declaró ilegal. La gobernación de Sao Paulo dejó claro que endurecerá su trato a los huelguistas amparada por la decisión del Tribunal Regional de Trabajo que declaró ilegal la huelga por considerarla “abusiva”.

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SAO PAULO/ AP/ EFE

Policías y empleados del metro de Sao Paulo que están en huelga se enfrentaron este lunes en una estación, mientras los líderes sindicales amenazaron con mantener el paro en esta ciudad donde será el partido inaugural de la Copa Mundial.

Las autoridades están muy preocupadas por la huelga porque el metro será el principal medio de transporte para los que acudirán al partido inaugural del jueves, cuando Brasil enfrente a Croacia.

El estadio Itaquerao está a unos 20 kilómetros (12 millas) al este del centro de Sao Paulo, donde se hospeda la mayoría de los turistas.

Había algunas esperanzas de que la huelga llegara a su fin, ya que el lunes por la tarde dirigentes del sindicato se reunieron por primera vez en días con funcionarios gubernamentales en un intento por poner fin al conflicto. El año pasado, el Gobierno dio marcha atrás a un aumento en la tarifa del transporte público después de protestas.

Antes, la policía antimotines lanzó gas lacrimógeno a unos cien huelguistas afuera de una estación, mientras la huelga cumplió su quinto día y desquició el tráfico en esta ciudad. Casi la mitad de las estaciones del metro estaban operando, pero con servicio limitado.

“Esta es la forma como negocian, con gas y represión”, dijo Alexandre Roland, un líder sindical, mientras él y otros se reagruparon afuera de la estación después de enfrentarse con los oficiales.

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