Anagilmara Vílchez Zeledón.
Para Nicaragua este es el período de las vacas flacas. Literalmente. La ausencia de precipitaciones en el país ha provocado que el hato disminuya su peso. Con la tierra seca no crece el pasto y las esporádicas lluvias que han caído en los primeros meses del invierno no han permitido que en el campo se alimenten las vertientes de agua. Una situación que podría agravarse si este déficit de lluvias se extiende hasta septiembre como pronostica el Ineter.
- 12 de junio es la fecha límite que 50 productores de frijol en Carazo se fijaron para sembrar. Si no llueve en esta semana el ciclo de primera para ellos podría ser suspendido.
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Si así fuera los cincuenta productores de esta cooperativa tendrían problemas para pagar las deudas que a través de financiamientos han adquirido. Además el alza en el precio de este producto podría empeorar, por una posible escasez del mismo. “Recemos para que no ocurra, porque eso no nos va a afectar solo a nosotros como sector, nos va a afectar a todos como país”, lamenta.
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El informe del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) publicado en el portal oficialista El 19 Digital, señala que a causa del fenómeno meteorológico conocido como El Niño se han presentado anomalías en el comportamiento de los vientos, que “explica en parte, nuestro déficit de lluvia y cómo la poca precipitación se ha esparcido por diferentes partes del territorio nacional”.
El Ineter concluye su informe señalando que “en la medida que avance la estabilización del fenómeno de El Niño, pudiéramos tener un serio déficit de precipitaciones hasta septiembre”.
“Ojalá que se equivoquen los pronósticos”, asevera el presidente de la Comisión Nacional Ganadera de Nicaragua (Conagan), René Blandón, quien augura que “sin agua y sin comida la ley es que se nos va a morir mucho ganado”.
Según Blandón, las vacas están delgadas, pues se esperaba que el pasto con el que las alimentan creciera con las lluvias de mayo y junio, que por ahora brillan por su ausencia. Hasta hoy los ganaderos se las han ingeniado para darle de comer al hato, pero si el Ineter acierta en su predicción los resultados serían graves, dice el presidente de Conagan, quien espera que los precios de la leche y sus derivados se mantengan, aunque estos, si la situación no mejora podrían aumentar.
El queso seco que hoy se cotiza a 52 córdobas la libra podría se uno de los afectados. En el mercado Iván Montenegro aquellos que lo venden al por mayor saben que si está barato “no es porque haya abundancia sino por malas ventas (…) están bajando el precio ‘para que se mueva’ y no perder el producto”, afirma una comerciante que solicitó el anonimato.
POLLO Y HUEVOS SEGUROS
El sector avícola, por su parte, está a salvo de los estragos de El Niño afirma Donald Tuckler, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Productores Avícolas (Anapa). Según él “la producción de carne de pollo y huevos no solo va a ser suficiente para abastecer cotidianamente a la población, sino que van a ser capaces de absorber cualquier cambio de demanda que se dé como resultado de afectaciones en otros sectores productivos”.
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