Efe
Ahora, añadió, la «ruta a la liberación de Venezuela» avanza a “una segunda etapa” cuyo objetivo es “lograr elecciones presidenciales» en el «más corto plazo”. «Para lograr este objetivo tenemos tres pasos: primero, una gran alianza, un gran encuentro nacional de líderes (…); el segundo, lograr la renuncia de Maduro con un gran movimiento nacional, un clamor, una exigencia, que en todos los pueblos se repite», señaló Machado a periodistas.
“Nuestro objetivo es lograr elecciones en el más corto plazo, verdaderamente limpias y libres para lograr la transición hacia la democracia”, insistió.
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La renuncia del presidente Nicolás Maduro y el adelanto de las elecciones presidenciales constan entre las “definiciones en la ruta a la liberación de Venezuela” que un ala de la oposición anunció en una concentración en Caracas.
“Tenemos que unirnos para definir cómo vamos a exigirle la renuncia a Nicolás Maduro (…); ni sumisión ni guerra civil, ni magnicidio ni golpe de Estado”, declaró la dirigente
opositora María Corina Machado.
La recientemente llamada “asesina” por el gobernante, quien la señala como cabecilla de un complot en su contra y por el cual ha sido citada a declarar el próximo 16 de junio, convocó la concentración junto a dirigentes del partido Voluntad Popular (VP), encabezado por el ahora encarcelado opositor Leopoldo López.
Ambos despuntan al frente de un ala con iniciativas al margen de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), alianza que aglutina a casi la totalidad de los partidos políticos adversos al Gobierno.
Sin alusiones al número de personas que secundó la manifestación, que casi colma una pequeña plaza que divide el populoso municipio Libertador con el acomodado municipio Chacao, Machado repitió desde una tarima su “hoja de ruta” para poner fin al mandato de Maduro, elegido en abril del año pasado para el periodo 2013-2019.
Muchos de los manifestantes clamaron por la liberación de López valiéndose de crucifijos y otras manifestaciones religiosas.
López está preso desde el 18 de febrero en una cárcel militar próxima a Caracas, acusado de autoría intelectual de incendio intencional, instigación pública, daños y asociación para delinquir por unos hechos violentos registrados en Caracas el 12 de febrero, los que desencadenaron la ola de protestas antigubernamentales que cuatro meses después ya ha amainado.
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