El segundo día de huelga de los trabajadores del metro de Sao Paulo, donde se inaugurará el Mundial de Futbol, arrancó ayer con enfrentamientos entre huelguistas y la Policía que usó bombas de gas para tomar el control en la estación Ana Rosa.
Según medios locales, 29 de las 65 estaciones que diario brindan servicio a 4.5 millones de usuarios, estuvieron abiertas en la mañana y a las 10:30 se registraron 251 kilómetros de embotellamiento en las vías y autopistas, cifra récord en la ciudad.
La huelga se registró por el fracaso de las negociaciones entre el sindicato de trabajadores que pide un incremento salarial del 16 por ciento y el metro de Sao Paulo, que ofrece un 8.7 por ciento.
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