Los habitantes de San Cristóbal piden “ayuda de alguien, para tener otro pozo, porque la Alcaldía nos ayuda, pero no es suficiente”. LA PRENSA/J. TORRES

Tres horas de agua, cada tres días

Luego de recorrer aproximadamente tres kilómetros de carretera y cinco kilómetros de un camino de tierra que parece no tener fin, se llega a la comunidad San Cristóbal en San Rafael del Sur, donde los tres mil habitantes del lugar solo reciben tres horas de agua, cada tres días.

Génesis Hernández Núñez

Luego de recorrer aproximadamente tres kilómetros de carretera y cinco kilómetros de un camino de tierra que parece no tener fin, se llega a la comunidad San Cristóbal en San Rafael del Sur, donde los tres mil habitantes del lugar solo reciben tres horas de agua, cada tres días.

[doap_box title=»“Aquí con medidores seríamos felices”» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Miguel Ángel Hernández Córdoba, secretario y bombero del Comité de Agua Potable y Saneamiento (CAPS) de San Cristóbal afirma que “si nosotros tuviésemos una ayuda, una donación de medidores, quedaríamos felices y estoy seguro que con medidores tendríamos agua permanente porque no se haría el derroche que se hace, el agua no se cuida”.

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Desde 2011 se formó un Comité de Agua Potable y Saneamiento (CAPS) en San Cristóbal, para hacerse cargo del abastecimiento de agua. “Antes tenía problemas la comunidad porque no ajustaban para pagar la luz y les cortaban el agua dos, tres, seis meses. Nos volamos un año sin agua hasta que nos organizamos y el alcalde (de San Rafael del Sur) vino y nos entregó el pozo con la bomba desbaratada y la comunidad dijo que iba a agarrar las riendas”, recordó Domingo de los Santos Sánchez Carranza, tesorero del comité.

A pesar del trabajo de la nueva administración, los pobladores de San Cristóbal siguen en crisis de abastecimiento: “el problema es que la bomba no abastece y la pila tampoco porque apenas agarra 24 mil galones y aquí son tres sectores y no se puede diario, se tiene que dar racionada, cada tres días, un día en cada sector”, explicó Sánchez.

DINERO SOLO PARA FACTURA

Miguel Ángel Hernández Córdoba, secretario y bombero del comité, contó que “hace dos años se puso una bomba nueva y gracias a Dios no ha dado problemas. Lo que nos mata es la energía eléctrica que es súper carísima y lo que se cobra es solo para pagarla. La gente paga 80 córdobas por mes, hay 230 usuarios y a veces la factura sale de 20 mil, 17 mil, 18 mil y lo miramos fuerte”.

Hernández Córdoba también comentó que el pozo del lugar “tiene 34 años, ya está deteriorado”.

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