YOHANY LÓPEZ SALMERÓN
Las exportaciones de carne de cerdo, que por primera vez se realizaron este año, podrían crecer veinte por ciento, según previsiones de El Matadero El Cacique, la única empresa que por ahora está vendiendo este producto en el exterior, principalmente a El Salvador. La idea es entrar al mercado hondureño.
Según el gerente general de este matadero, Antonio Sujo Morales, tenían previsto exportar un contenedor por mes desde marzo que inició el proceso, pero a junio ya han logrado ubicar cinco contenedores con 42,500 libras cada uno.
Al cierre del año pasado el sector porcino a nivel nacional logró producir entre 19 y 20 millones de libras, estimó Mondragón.
[/doap_box]
Sujo explicó que el precio de cada contenedor ronda los 60,000 dólares y desde ya trabajan por cumplir las medidas fitosanitarias que exige Honduras a este producto para abastecer dicho mercado.
Para cumplir esta tendencia de crecimiento, el representante del Matadero El Cacique explicó que a noviembre de este año esperan pasar de 1,500 cerdos de reproducción a 2,000. Agregó que proveen al mercado salvadoreño mediante dos vías: canal frío y cortes seleccionados como el lomo, la pierna, la costilla y la paleta.
Sujo explica que el panorama tanto para las granjas porcinas como mataderos es “positivo” ya que la calidad de la carne es bien valorada en los demás mercados internacionales.
En cuanto a las posibles afectaciones que podrían surgir por el fenómeno de El Niño en Nicaragua, Antonio Sujo dice que cuentan con alimentación balanceada y el suministro suficiente para los cerdos en la temporada de posible sequía.
No a las especulaciones
Tanto Sujo como Zacarías Mondragón, gerente general de Industrias Delmor, explican que el precio de la carne de cerdo y los embutidos no debe ser objeto de especulación de parte de los comerciantes porque no hay razón para que esto ocurra.
Lo que sí preocupa a los porcinocultores y embutidores es la importación de 1,800 toneladas de carne de cerdo y cien contenedores de embutidos. Pare ello, están uniendo esfuerzos para estar preparados y afrontar la entrada de esos alimentos.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 C