Noel Amílcar Gallegos
Los más de 15 contenedores de concreto que la Alcaldía de Masaya construyó el año pasado y que instaló en varios puntos de la ciudad, poco a poco han ido desapareciendo porque la población decidió destruirlos, argumentando que no soportan el hedor y las moscas.
“Estos contenedores fueron instalados en los barrios sin consultar a los pobladores, porque podemos decir que fue a discreción de parte de la presidenta de la Comisión de Infraestructura de ese entonces, Ninoska Nicaragua. Los pobladores se mostraron inconformes porque sabían que les llevaban un problema de salud pública, porque iba a ser imposible mantenerlos limpios. Todo eso fue una mala inversión de los impuestos de los masayas”, sostuvo Rosales.
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El contenedor semidestruido, en la terminal de buses del mercado Ernesto Fernández, se ha convertido en un basurero clandestino, pues muchas personas dejan regados los desechos alrededor.
“Cuando las personas vienen a comprar a la abarrotería, siente el mal olor de los desechos. Pedimos que la Alcaldía por favor quite ese basurero porque nos perjudica mucho. La Alcaldía viene a limpiar cuando se acuerda. Creo que con las lluvias esto se va a poner peor, porque estoy segura que la gente va a seguir botando basura y se va a alborotar más el mosquero”, dijo la comerciante Patricia Jalina.
En tanto, José Martínez, comerciante de esta terminal, manifestó que el problema con los contenedores es que la Alcaldía no da mantenimiento a los contenedores.
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