En solo cinco meses, el machismo cobró la vida de 38 mujeres. Veinte de ellas murieron en la intimidad de sus casas y nueve a manos de sus parejas, según el más reciente reporte de la organización Mujeres Católicas por el Derecho a Decidir.
De acuerdo con el informe, 34 femicidios se dieron en el país. Los cuatro restantes se trata de nicaragüenses que fueron asesinadas en el extranjero. A 19 de ellas las mataron con arma de fuego, a seis con arma blanca y a una con un pico de botella. Dos fueron asfixiadas, a dos las golpearon hasta la muerte, cinco fueron violadas y estranguladas y una fue violada y golpeada. Se ignora en qué circunstancias murieron las otras dos. Pero todas fueron víctimas de femicidio.
De ellas, 19 tenían de 18 a 40 años de edad, 12 eran señoras mayores de 40, cuatro eran adolescentes de entre 13 y 17 años. Del resto, sus edades se desconocen.
Ocho murieron en zonas desoladas, a cuatro les quitaron la vida en plena vía pública y a otras tres las asesinaron en centros recreativos.
Sangre de su sangre
En 17 de los casos no se ha identificado al agresor. El resto de estas mujeres murió a manos de hombres conocidos, cercanos y hasta de su misma sangre. Entre los victimarios hay exparejas, padrastros, sobrinos, nietos, yernos y hasta hijos.
Con siete casos, Jinotega es el departamento donde más femicidios se han cometido de enero a mayo de este año. Le siguen Managua y la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), con cinco femicidios cada una. En Matagalpa han ocurrido cuatro y tres en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).
A eso habría que sumar 27 intentos de femicidio. Pero estos son solo números. Datos fríos. Detrás están las historias, las vidas truncadas y los nuevos huérfanos.
62 menores de 15 años quedaron en la orfandad el año pasado a causa de los femicidios. 72 mujeres fueron asesinadas en 2013.
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