Génesis Hernández Núñez
Nicaragua tiene dos problemas serios en cuanto al abastecimiento de agua potable: la disparidad en los precios por consumo y el progresivo descenso de los acuíferos.
Así lo considera Víctor Campos, presidente en Nicaragua de la Asociación Mundial del Agua (GWP, por sus siglas en inglés).
“Cuánto debe pagarse por el uso del agua está establecido para el consumo humano, pero no para actividades industriales y agrícolas y los costos que están pagando en algunos casos las industrias es muchísimo menor que lo que se paga por consumo humano”, dice Campos.
Es decir, que “si usted va a utilizar agua para embotellarla o para procesar cualquier tipo de alimento, los precios por metro cúbico son treinta o cuarenta veces menor que el precio para consumo humano. Hay un desbalance que debe ser resuelto con la promulgación de una ley de costos”, explica Campos.
El otro factor es que “indiscutiblemente ya hay problemas de agotamiento de los acuíferos, porque con estos veranos tan largos y los niveles de explotación que se tienen, empiezan a bajar más de lo que estaba previsto y más allá de su capacidad de carga y por esto, en algunos momentos, las autoridades tienen que bombear menos agua y el proceso de recuperación con la llegada del invierno es un poco más lento”, comenta el experto.
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