Bogotá/EFE
Roderick Navarro, miembro de la Junta Patriótica Estudiantil y Popular de Venezuela, manifestó ayer que seguirán las protestas en las calles, que iniciaron el 12 de febrero, hasta que el Gobierno renuncie y se abra “un proceso de transición de unidad nacional para reinstitucionalizar el país”. “Decidimos quemar nuestras naves: o ganamos o morimos en el intento”, aseguró.
Navarro indicó que la “oposición real” es la que busca el cambio y no la que participa en lo que calificó como “un diálogo de ficción” con el gobierno de Nicolás Maduro. También destacó que está de acuerdo con las sanciones impuestas por Estados Unidos a funcionarios chavistas, porque son “individuales” y no afectan al pueblo de Venezuela y porque son “justas y necesarias”.
La Junta Patriótica Estudiantil y Popular (JPEP), que se encarga de “articular la resistencia a nivel nacional”, según este estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela (UCV) de 26 años, cree en el diálogo y tiene “como un punto de honor no usar armas”.
Navarro subrayó que el “mito más grande” que han creado el Gobierno y también la plataforma opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) es que esta es “una lucha de clase media”. “La gente que más sufre los problemas de Venezuela es la gente pobre y es la que más nos defiende”, dijo.
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