Al ritmo de polkas y mazurcas, tocados con mandolinas, violines y guitarras, un grupo de músicos norteños presentes en el Instituto Nicaragüense de Cultura celebró el estreno del documental Como los sinsontes de las cañadas, una producción del escritor Erick Blandón e Iván Argüello L., que reaviva e hilvana los orígenes de la música de las montañas del centro norte del país.
“Este es un esfuerzo combinado, de un poeta y un cineasta sobre la música de las cañadas del norte, y lo que presentamos no es un musical, una película de rescate o del folclor nacional, sino un estudio que se complementa con las historias de las gentes que conoce y hace música”, dijo Argüello, al explicar el aporte de su trabajo fílmico.
Al concluir el documental, Argüello invitó a pasar a los otros integrantes de la producción, el camarógrafo francés Stephane Pillón, al sonidista Luis Fuentes, periodista Naraya Céspedes, la voz narrativa, entre otros. Los aplausos largos se hicieron escuchar reconociendo la acuciosa labor.
Al tomar la palabra el poeta Blandón agradeció la presencia del público, amigos e instituciones y a la Universidad de Missouri, por su apoyo en la investigación etnográfica y bibliográfica; también advirtió que esta es una versión preliminar, debido a un fallo técnico que dio al iniciar la proyección, por lo que pidió disculpas. Pero estará lista próximamente para el público.
Para el cineasta Ramiro Lacayo, el documental le da una nueva posición a estos autores, muchos de ellos desconocidos, e investiga la música nicaragüense desde el “testimonio antropológico”.
En tanto para la cineasta Rossana Lacayo este es un “trabajo muy importante que no se había hecho sobre toda esta historia de la música”.
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