Bolivia inauguró ayer la red urbana de teleférico más alta del mundo, que une a 4,000 metros sobre el nivel del mar las ciudades de La Paz y El Alto y ha tenido un coste de 235 millones de dólares.
Alrededor de 440,000 personas se desplazan a diario entre esas dos ciudades y a partir de hoy tendrán una alternativa que acorta significativamente la duración del viaje.
La línea roja es la primera que entra en funcionamiento de las tres previstas en el proyecto.
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