Jeniffer Castillo Bermúdez
Nicaragua está tras una fábrica de chocolates inmensa de Moscú que quiere sembrar cacao y aún no invierte en América Latina. Pero para atraerla, al país le falta mano de obra calificada y ser más productivo.
El delegado presidencial para las inversiones, Álvaro Baltodano, apunta que uno de los problemas en Nicaragua —en términos generales— es la productividad, “y la única forma (de solucionarlo) es preparando nuestra mano de obra, dándole mayor calificación para aumentar la productividad”.
Las declaraciones de Baltodano se dieron en el marco de la conferencia dictada este miércoles por la embajadora de los Estados Unidos en Nicaragua, Phyllis Powers, durante un almuerzo organizado por AmCham. En su ponencia Powers reconoció que el país “cuenta con una población joven y vibrante que tiene el potencial de sacar a este país de la pobreza”.
Sin embargo, afirmó que “solo pueden hacerlo si se les dan las herramientas adecuadas. Y la herramienta que se necesita es una educación de calidad”.
“LA PIRÁMIDE DE ASIGNACIÓN DE FONDOS ESTÁ INVERTIDA”
Alfredo Antonio Artiles, presidente de la Cámara de Comercio Americana (AmCham), señaló que la inversión en educación es “una pirámide que está invertida”, ya que mientras el Estado destinó este año 2,546 córdobas por mes para cada estudiante universitario, un alumno de primaria o secundaria recibirá solamente 468 córdobas.
1.6 millones de estudiantes se matricularon este año en las escuelas de preescolar, primaria y secundaria, de acuerdo con las cifras del Ministerio de Educación (Mined).
3,346 millones de córdobas es el presupuesto destinado a las diez universidades públicas y privadas que integran el Consejo Nacional de Universidades (CNU).
108 mil estudiantes se matricularon este año en las universidades del CNU.
[/doap_box]
“Es decir que invertimos 5.5 veces más en educación universitaria que en educación primaria y secundaria. Claramente, la pirámide de asignación de fondos está invertida. Eso se tiene que ajustar (…), no podemos esperar tener excelentes profesionales y técnicos si su educación básica y media es pobre”, dijo Artiles.
En esto coincide Ernesto Medina, presidente del Foro Eduquemos, quien considera que mientras el país siga invirtiendo más en educación superior y no priorice la formación primaria y secundaria —que son las bases de la educación— no podrá elevar su productividad.
“Hay que trabajar en varias direcciones: las soluciones a corto plazo, que es lo que se está haciendo ahora, y luego en las soluciones de mediano y largo plazo, que es la transformación integral del sistema educativo y la discusión sobre los recursos”, apunta Medina.
Medina dice que aunque en el discurso la educación básica y media es una prioridad, en la práctica es la que recibe menos inversión.
Al ser consultado Baltodano, como asesor presidencial, sobre la inversión “invertida” que hace el país en el sistema educativo, apunta inmediatamente que “hay que hacer todo un estudio, pero no a costa del presupuesto de las universidades, sino que tenemos que buscar cómo mejorar la calidad y transformar la educación primaria, secundaria y técnica”.
Baltodano agrega que “la educación tiene que ser una preocupación de todos los sectores nicaragüenses. La educación la tenemos que enfrentar entre todos, entre el sector privado y Gobierno, porque no es un problema sencillo”.
En eso coincidió Artiles, quien dijo que el problema “no es solo cuestión de dinero, la inversión se debe hacer de acuerdo con un plan integral de educación elaborado en consenso con la sociedad en general”.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), “cada año adicional de escolaridad aumenta el Producto Interno Bruto de un país en un 0.37 por ciento”.
Pero se tiene que asegurar no solo que los niños ingresen al sistema y completen su primaria o secundaria, sino que adquieran las competencias que demanda el siglo XXI, apunta Medina.
Sobre todo, si como por su parte asegura Baltodano, “andamos pendiente de todas las inversiones: de Rusia, de los países asiáticos, los coreanos (que) están muy interesados en Nicaragua, los japoneses también (y) China Taiwán”.
EDUCACIÓN DE CALIDAD PARA MANO DE OBRA CALIFICADA
En ese sentido, “la calidad de la educación es tan importante como el número de niños matriculados. Si la calidad es pobre, los padres pueden ver el tiempo que sus niños pasan en la escuela como un tiempo perdido y sacan al niño de la escuela”, comentó la embajadora de los Estados Unidos.
Si la inversión educativa del país incrementa y su calidad mejora, de acuerdo con Baltodano, el país podría dar pasos agigantados en su productividad y “pasar a fabricar productos de mayor valor agregado” para el mercado internacional.
Si Nicaragua invierte de forma inteligente en educación, dijo Powers, dentro de diez o veinte años podría elevar su productividad y ofrecer a la industria mundial mano de obra calificada.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,3 A