Las calles del centro de la ciudad de Donestk, en el este de Ucrania, estaban este miércoles vacías tras los intensos combates por el control del aeropuerto internacional, que dejaron al menos 40 muertos, indicaron unos periodistas de la AFP en el lugar.
En la zona del aeropuerto, que el lunes fue tomado por insurgentes armados prorrusos, la circulación seguía prohibida este miércoles.
Las autoridades ucranianas afirman haber retomado el martes por la mañana el aeropuerto tras unos combates con apoyo de aviones y helicópteros, una información que sin embargo ha sido imposible de verificar con fuentes independientes.
Un vídeo publicado en YouTube el martes (http://youtu.be/7za3OiGDYeo) muestra la fachada del edificio muy dañada, con las ventanas rotas.
El aeropuerto de Donestk, una ciudad de cerca de un millón de habitantes, fue renovado en 2012, con motivo de la Eurocopa de Fútbol, unas obras que costaron 1.000 millones de dólares, según la prensa ucraniana.
Este miércoles, las calles del centro estaban vacías tras el llamamiento del alcalde a los ciudadanos de quedarse en sus casas.
Varias tiendas estaban cerradas, con los escaparates protegidos con tablas de madera o de hierro, para evitar los saqueos.
Muchas oficinas también cerraron por razones de seguridad, según unos periodistas de la AFP.
«La noche ha sido relativamente tranquila», señaló el ayuntamiento en un comunicado, e indicó que 14 escuelas y dos hospitales cercanas al aeropuerto estaban cerrados.
Por su parte, el nuevo presidente ucraniano, Petro Poroshenko, ha prometido que pondrá fin a la «guerra» en el este de Ucrania, en una entrevista concedida al diario alemán Bild de este miércoles.
«Hay una situación de guerra en el este de Ucrania, Crimea ha sido ocupada por Rusia y hay una enorme inestabilidad.
Tenemos que hacer algo», dijo Poroshenko en esta entrevista, que concedió junto con el antiguo campeón de boxeo y futuro alcalde de Kiev, Vitali Klitschko. «Vamos a poner fin a este terror, hay una verdadera guerra contra nuestro país», dijo.
Al ser preguntado sobre si ya da órdenes al ejército, en un momento en que la situación en el este del país se deteriora día a día, Poroshenko aseguró que mientras no jure el cargo, no puede dar ninguna orden.
«Aunque naturalmente estoy en contacto estrecho con el gobierno y puedo decir (que) la operación antiterrorista al fin ha empezado realmente», agregó.
Poroshenko advirtió de que «no vamos a permitir por más tiempo que estos terroristas secuestren y maten a la gente, ni que ocupen edificios y se salten a la torera las leyes».
La canciller alemana, Angela Merkel, tiene previsto reunirse en una cena en Berlín con el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, el presidente georgiano, Guiorgui Margvelashvili, y el presidente moldavo, Nicolae Timofti.
Y el presidente francés, François Hollande, se reunirá el próximo 5 de junio en el palacio del Elíseo con su homólogo Vladimir Putin para un encuentro «informal» la víspera de las ceremonias de conmemoración del desembarco en Normandía, anunció el miércoles el consejero diplomático del Kremlin.
El presidente ruso «hará una escala en París y el 5 de junio se reunirá en un encuentro informal con el presidente francés en una cena», declaró Yuri Ushakov, citado por la agencia rusa Interfax.
El presidente francés había anunciado el martes que se reuniría «a solas» con su homólogo ruso, coincidiendo con las ceremonias conmemorativas del desembarco aliado en Normandía el próximo 6 de junio.
Por último, el mediador de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) para Ucrania, el diplomático alemán Wolfgang Ischinger, dijo este miércoles en una entrevista televisada que no descarta retirar a los observadores de la organización en el país si la situación es demasiado peligrosa.
«Si la inseguridad es tal que debemos temer por la vida de nuestros colaboradores, lamentablemente, habrá que retirarlos», dijo Ischinger en la televisión pública alemana ZDF.
También reconoció que la cuestión de la posible retirada era «difícil», ya que es «bueno tener el mayor número de observadores posibles», precisamente en los lugares en los que la situación «no es tranquila».
Preguntado sobre si tiene noticias de los cuatro observadores detenidos, según el gobierno danés, en la noche del lunes en un puesto de control de los separatistas en el este de Ucrania, Ischinger contestó: «desgraciadamente no». «No sabemos exactamente dónde están. Pero podemos suponer que están en manos de algún grupo de rebeldes separatistas», aseguró.
Según la OSCE, los cuatro miembros secuestrados son un danés, un estonio, un turco y un suizo.
Hace un mes, otro equipo de la OSCE había sido capturado por los separatistas prorrusos y retenido durante una semana en el bastión rebelde de Slaviansk.