Russell Westbrook y Kevin Durant encabezaron un torrente ofensivo que arrastró a los Spurs de San Antonio y condujo a los Thunders de Oklahoma City a una victoria 105-92, que en realidad resultó más contundente que lo exhibido en la pizarra al final del encuentro.
Los Spurs fueron silenciados. No los dejaron penetrar y cuando llegaron a la zona de tiro, perdían los balones. Y cuando no los perdían, eran bloqueados por Kendrick Perkins y compañía.
Tony Parker y Boris Diew fueron los máximos anotadores por San Antonio con 14, mientras Tim Duncan pasaba inadvertido, en una noche controlada por Oklahoma City.
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Westbroook acumuló 40 puntos y 10 asistencias, mientras Durant coleccionaba 31 tantos y cinco rebotes, con Serge Ibaka dinamizando el partido, que permitió a los Thunders nivelar 2-2 la final de la Conferencia Oeste de la NBA, que regresa mañana a San Antonio.
Oklahoma no tardó en imponer el tono al partido, gracias a la agresividad de sus atacantes, mientras temprano quedaban en claro, las dificultades de penetración de los Spurs, que no pudieron ser maquilladas por sus tiradores de larga distancia, igualmente inefectivos.
UN ATAQUE ARROLLADOR
Y mientras Westbrook y Durant bombardeaban los tableros desde el principio, con Kendrick Perkins a cargo de comandar la defensa, a los atacantes de San Antonio parecía que les había tapado el aro y perdían balones continuamente. Al final, contabilizaron 13 pérdidas.
Oklahoma se impuso en el primer período 26-20. Su ventaja fue más notoria en el segundo cuarto, al adjudicárselo 32-23, para irse a la pausa del medio tiempo, con las riendas del partido entre sus manos 58-43, con unos Spurs totalmente desorientados.
Al reanudarse las acciones, los Thunders fueron igualmente agresivos y en un tramo del tercer período, llegaron a acumular ventaja de 74-49, que hizo pensar al técnico Greg Popovich, en el duelo de mañana en San Antonio, donde tal vez su equipo reacciona.
Y ante unos Spurs derrotados, que parecieron pasar de la euforia inicial en la serie al desánimo tras sentirse alcanzados, los Thunders administraron el tiempo y avanzaron sin prisa hacia un triunfo que jamás estuvo en peligro, pese al esfuerzo final de sus rivales.
Hoy hay descanso en esta serie, que se reanuda mañana en San Antonio a las 7:00 p.m. donde los Spurs intentarán demostrar que aún tiene alma y sangre.
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