Elízabeth Romero
Tras una semana que la Policía Nacional expuso a varias personas como sospechosas por estar involucradas en las muertes de varios canes con ballestas o flechas, la jefa de facto de esa institución, primera comisionada Aminta Granera, confirmó que no poseen “evidencias” en contra de estas.
“Hay una investigación abierta, estamos haciendo allanamientos en las viviendas, no se encontraron evidencias, no han sido imputados, continuaremos trabajando”, refirió Granera al ser consultada por la reacción que ha habido por parte de los familiares de los señalados.
El martes pasado, de forma oficiosa, el subdirector de la Policía, comisionado general Ramón Avellán, no solo brindó detalles de los hechos investigados alrededor del llamado caso de los “mataperros” , sino que mencionó con nombres y apellidos un listado de seis personas.
El abogado y ex viceministro de Gobernación, José Pallais, consideró que exponer a una persona investigada sin ningún indicio es una violación grave de su presunción de inocencia.
“Hasta el momento no hemos recibido respuesta a nuestras solicitudes, por lo que nuevamente venimos a insistir y solicitarle que la Policía Nacional aclare públicamente que nuestro hijo, el estudiante Rodrigo Jesús Largaespada Obregón, de 19 años, no está vinculado en absoluto con el caso de crueldad de animales”, señala el matrimonio Largaespada.
Le advierten que insistirán, pues su hijo es inocente.
[/doap_box][doap_box title=»Implicado sin evidencia» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box]
“Aquí la interpretación que se le ha dado en muchos círculos es que la Policía quería demostrar que estaba haciendo algo en un caso donde había cuestionamiento social de una falta de compromiso de investigar, de llegar a fondo, de llegar a la verdad”, manifestó Pallais. El especialista señaló que “por salvar el nombre de la Policía se ensució gratuitamente el nombre de jóvenes que no tenían ninguna participación. Eso habla mal del comportamiento ético de la Policía”.
RARAS MANIPULACIONES
En ese mismo sitio la Policía exhibió una de esas armas, y aunque extrañamente no dijo a quién pertenecía, llevó a pensar entre la opinión pública que la misma había sido recuperada en uno de los allanamientos.
Extraoficialmente se conoció que esa arma, por estar dañada, estaba guindada en la pared como adorno en la casa de una persona que en ningún momento ha sido mencionada en la investigación, quien la habría llevado a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), como un acto de buena fe.
Llama aún más la atención, que previo a esta presentación había circulado un documento fechado el 30 de abril con el membrete de la Policía Nacional, que nunca fue reconocido oficialmente, en el que se detallaba la investigación a otras personas.
El mismo documento abunda en declaraciones tanto de los afectados, como de los supuestos indagados y de los testigos. Pero la Policía calló hasta el martes pasado, cuando presentó el listado de supuestos indagados sin mencionar en la lista, hecha pública, a los tres señalados en el documento con membrete de la Policía y que supuestamente fue remitido a la Fiscalía.
La Policía no ha hecho referencia al documento ni siquiera para decir que es falso.
“ES EL MODUS OPERANDI DE LA POLICÍA”
“Es el modus operandi de la Policía, te echo preso y después investigo (…). Están cuestionando una práctica policial que es abusiva de capturar e investigar”, manifestó el director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión.
Carrión dijo que el reclamo de los señalados por la Policía es acertado, pues la ley prohíbe identificar a los sospechosos.
“Siempre hemos cuestionado que exhiban a personas sin ni siquiera haber estado acusadas (…) lo prohíbe la Constitución, lo prohíbe el CPP (Código Procesal Penal) y la Ley de la Policía”, expresó Carrión, quien indicó: “Ellos no pueden exhibir a las personas como un sinónimo de hecho consumado”.
LOS LARGAESPADA EXIGEN DISCULPAS
Cid Largaespada y Martha Obregón, padres de Rodrigo Largaespada Obregón, han mantenido una reiterada demanda ante las autoridades de la Policía porque limpien el nombre de su hijo.
Roberto Bendaña Mántica, otro de los mencionados en el listado, reclamó en una carta que le pidan disculpas públicas.
“No podemos pedir disculpas y hacer nuestro trabajo”, sostuvo Granera al responder rápidamente ayer.
Pallais dice que está de acuerdo con que no pueden brindar explicaciones por cumplir con su labor de investigar, pero “lo malo que hizo la Policía fue exponer a estos jóvenes sin haber concluido la investigación, exponerlos al escarnio público sin tener ningún indicio de responsabilidad. Y de eso sí está obligada a ofrecer excusas y explicaciones”.
La madre de Rodrigo Largaespada, por su parte, señaló que se siente “frustrada” cada vez que observa las imágenes en las que el comisionado general Avellán ofrece declaraciones a los periodistas al tiempo que exponen a su hijo como sospechoso.
Aclara Obregón que ese día su vástago en ningún momento fue citado para presentarse a la Dirección de Auxilio Judicial en calidad de sospechoso.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A ,1 A