Jeniffer Castillo Bermúdez
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La educación nicaragüense necesita, entre otras cosas, profesionalizar y calificar a sus maestros, evitar el adoctrinamiento, asegurar la infraestructura escolar y revisar constantemente sus planes académicos.
Cuando esto se logre, la educación en Nicaragua será de calidad, reconocen expertos.
La Conferencia Episcopal, durante el diálogo, instó al Gobierno a promover una educación de excelencia que evite el adoctrinamiento ideológico en las escuelas y universidades del país.
“Animamos al Gobierno a que promueva una educación de excelencia en todos los niveles educativos, a que evite el adoctrinamiento ideológico de los jóvenes en las escuelas y universidades, sin inmiscuirlos en otras actividades fuera del ámbito educativo”, dice el punto 14 del documento presentado por los obispos al inconstitucional presidente, Daniel Ortega.
Jorge Mendoza, director ejecutivo del Foro Educación y Desarrollo Humano, dice que para garantizar la calidad educativa no solo se debe asegurar el mejoramiento de infraestructura escolar y la formación docente, sino que se tienen que impartir “contenidos despolitizados que permitan un desarrollo sin adoctrinamiento político” en las escuelas.
Por otro lado, la rectora de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), Lidya Ruth Zamora, reconoce que en la Educación Superior, la tarea pendiente está en “la formación de doctores”.
Este es uno de los temas que deben ser priorizados, si lo que se busca es elevar y mantener la calidad educativa, reconoce la funcionaria de la Upoli.
Nicaragua apenas ofrece siete doctorados en las diez universidades que conforman el Consejo Nacional de Universidades (CNU). Pero los planes de profesionalización docente debe ser a todos los niveles en el sistema educativo del país, considera Zamora.
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