René “El Gemelo” Alvarado llegó con las esperanzas de utilizar a Rocky Juárez como un escalón en El Paso, Texas, para luego retar a Jhonny González y salió con los sueños rotos e ilusiones truncadas, al perder por decisión unánime (117-11, 116-112).
Ante el triunfo de Juárez hay que callar que sorprendió al nica, luego de venir del retiro por más de un año y mostrar que todavía tiene suspiros de fuerte golpeo, dosificando los recursos que le quedan. Alvarado, quien tuvo un inicio fogoso al ganar los dos primeros rounds y conectar con fortaleza al rostro del azteca, apagó su llama. Sus mermadas condiciones y defensa vulnerable no le permitieron seguir constante.
Rocky se convirtió, además de campeón plata del CMB, en un aniquilador de almas, quien desde el tercer asalto en adelante solo tuvo tres tropiezos. Un boxeador con experiencia y resistencia al retiro triunfó.
A pesar que en el octavo episodio René se desorientó por el volado de derecha de Juárez, se recuperó. El nica aprendió que no basta pegar y fustigar a un contrincante tenaz, sino que había que perseguirle hasta su última esperanza y aplastarle con fortaleza, aunque ahora es demasiado tarde.
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