Así como el ajedrez que no es un juego de azar, sino racional, Enrique Llena, director técnico de la Selección Nacional de Futbol, junto con Javier Londoño brazo derecho, tienen un tablero con algunas piezas de jugadores inconclusas que necesitan ser ubicadas. Tras el juego de fogueo realizado el domingo ante Juniors FC, equipo de segunda división, Llena no quedó feliz.
Los 24 jugadores llamados para defender los colores patrios en la próxima Copa Centroamericana, la cual se jugará en Estados Unidos, ganaron 3-0, pero el rostro, los gritos y murmullos de Llena mostraron con claridad su malestar.
“Parrales, haz caso por Dios. Quijano sin miedo, no hagas diagonal. Milton, ¿qué tienes en esa pierna que no controlas el balón?”, eran parte de los reclamos del técnico.
La sorpresa futbolística del año, Javier Dolmus, fue lo único que convenció al español. Con su inteligencia en abrirse espacio y olfato goleador, hizo tener un sueño placentero al cuerpo de entrenadores, que parecen haber encontrado la pimienta ofensiva.
Luego de tener algunas piezas aseguradas, como David Solórzano, Juan Barrera y Manuel Rosas, Llena halló a sus reyes y alfiles, pero todavía tiene que ser racional y llenar los vacíos del tablero, siendo un mago.
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