Ing. Hjalmar Ruiz Tückler (*)
El sector de las infocomunicaciones está inmerso en la creación, evolución y consolidación de una nueva cadena de valor marcada por el desarrollo de la banda ancha. La misma soporta la convergencia del contenido, las redes, las plataformas tecnológicas y los terminales, permitiendo la creación y prestación de nuevas aplicaciones y contenidos multimedia.
A medida que ha aumentado la penetración de la banda ancha, ha proliferado el número de agentes, destacando, los operadores de comunicaciones fijas y móviles, proveedores de infraestructura, proveedores de acceso a internet, fabricantes de equipos, proveedores de contenidos, desarrolladores software, y los proveedores de soluciones de soporte de operación y negocio.
Los modelos de negocio que existen en la actualidad en el mercado de la banda ancha se centran en la provisión de servicios de conectividad. Sin embargo, en el corto y mediano plazo, es previsible que comiencen a cobrar relevancia otros modelos de negocio basados en la provisión de servicios y contenidos multimedia. A medida que el contenido y las aplicaciones cobren mayor relevancia en los modelos de negocio, el papel de los agentes centrados en estos eslabones de la cadena de valor se fortalecerá.
Aún cuando el mercado de banda ancha se encuentra aún en proceso de desarrollo, se hace evidente que por los esfuerzos mundiales tanto del sector gobierno como en el sector privado, en un horizonte cercano, sucederán importantes cambios en la estructura del mercado, motivados fundamentalmente por el éxito en el desarrollo de alguna de las tecnologías o modelos que actualmente aún se encuentran en estado de evolución y desarrollo, estando entre ellas, el avance en el uso del modelo del bucle desagregado, la tecnología Power Line Communications, las tecnologías inalámbricas y la televisión digital terrestre.
Sin embargo todo apunta que la tendencia tecnológica se inclina por las infraestructuras inalámbricas y con movilidad. El tema ya ha sido tratado en varios congresos Telecom World de la ITU, en los que se han abordado las numerosas y complejas cuestiones que se plantean con la implantación de la banda ancha, desde los retos ligados al financiamiento de las infraestructuras en las naciones más pobres y en las regiones aisladas, hasta la ciberseguridad, la confidencialidad de los datos y los derechos de propiedad intelectual.
La redes de telefonía móvil brindan la capacidad de proporcionar anchos de banda cada vez mayores, lo que unido a la casi universal difusión de los terminales inteligentes, están jugando un papel cada vez más importante en la generalización de la banda ancha.
Conviene reseñar que la naturaleza convergente de la banda ancha se traslada también a los terminales, a los que se añaden de forma constante mejoras basadas en los avances tecnológicos de la microelectrónica (que no ha dejado de cumplir la Ley de Moore), gracias a la cual empezamos a ver nuevas familias de terminales con mayores capacidades de procesamiento.
(*)Consultor
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