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El 23 de julio del 2013 es el día que Josué Quijano, defensor de la Selección Nacional, tiene sembrado de por vida en su memoria. No es la fecha de su cumpleaños, ni la de algún familiar cercano, ese día vio cómo su carrera se evaporaba producto de un accidente de tránsito sufrido mientras se dirigía al IND para reunirse con el Walter Ferreti.
Hace casi un año ocurrió ese hecho lamentable y Quijano, sometido en un pozo lleno de angustias, al sentir que su rodilla derecha estaba destrozada, fue optimista por excelencia.
“Ese ha sido el momento más duro de mi carrera y de mi vida, fueron diez meses de recuperación, pero le agradezco a Dios que estoy nuevamente en pie y con la Selección Nacional”, indicó Quijano, quien además aseguró que jugará en el próximo Torneo de Apertura con el equipo Walter Ferreti.
Hoy ya el defensor puede ver su rodilla sin remordimientos, saltar con atrevimiento y barrerse sin temor. La silla de ruedas que lo acompañó durante su proceso de recuperación está enterrada, dándole cabida al futbolista, al joven de 23 años, quien sorprendió a todos cuando saltó desde la segunda división para convertirse en el lateral titular de la Azul y Blanco.
“Espero rendir como lo hice en la selección y tener un gran campeonato con mi equipo, que ha sido el Ferreti”, aseguró.
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