No es de sorprender que el Heat de Miami espere ver a Paul George jugar para Indiana el sábado. La sorpresa, sin embargo, es que Greg Oden también podría volver.
Los Pacers aún no han ganado dos juegos consecutivos en casa en la presente postemporada. Pero como visitante, Indiana ha ganado cinco seguidos —su racha más larga de este tipo— incluyendo la campaña regular en más de dos años.
Sin embargo, el Heat tiene foja de 5-0 en Miami en postemporada, ganando por un promedio de diez puntos por juego y encestando casi el cincuenta por ciento en tiros de campo.
[/doap_box]
Que a George se le permita reincorporarse después de sufrir una conmoción cerebral ya no es la única duda de alineación que les espera a los Pacers y el Heat, cuando la disputada serie de final de la Conferencia del Este sea reanudada hoy en Miami.
Oden está siendo considerado para jugar por algunos minutos después de mostrar a los entrenadores del Heat esta semana que los problemas de espalda que por semanas lo han aquejado podrían haber llegado a su fin.
“Han sido dos días difíciles”, dijo George, quien sufrió la conmoción en el segundo partido de la serie.
Para Oden han sido cinco años complicados. Su última participación en playoffs fue el 30 de abril de 2009, pero su trabajo en días recientes ha hecho que el entrenador del Heat, Erik Spoelstra, se pregunte si es el momento adecuado para reintegrar a Oden —cuya carrera se ha visto afectada por lesiones de rodilla— en la rotación de defensores acusados de hacer la vida miserable para el pivote de Indiana, Roy Hibbert.
La serie está 1-1, después de que Miami eliminó la ventaja de un juego más en casa de los Pacers, al remontar 87-83 en Indianápolis en el segundo partido. No se han enfrentado desde entonces, lo que de cierta forma fue una bendición para los Pacers, que vio a varios de sus jugadores cojeando y quejándose por el dolor cerca del final de ese juego, siendo el mal más evidente la conmoción cerebral de George.
La nuca de George recibió un impacto de la rodilla de Dwyane Wade mientras ambos trataban de apoderarse del balón en el último período. George siguió en el juego, pero dejó de ser un factor relevante de ahí en adelante, y Miami tomó el control hasta el final. La conmoción se dio a conocer cuando George reveló tras el partido que “perdió el conocimiento” brevemente.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 B