Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
El mandatario costarricense, Luis Guillermo Solís, inicia este viernes su primera gira de trabajo fuera de la capital a dos semanas de haber asumido el poder, nada más y nada menos que recorriendo la carretera fronteriza de 160 kilómetros y origen de una disputa con Nicaragua por supuesta contaminación al río San Juan.
En consecuencia con lo que dijo en campaña de que esta fallida obra debe culminarse, Solís inicia una gira de dos días para evaluar el estado de la Ruta 1856, como la nombró en gobierno anterior, pero que públicamente es conocida como La Trocha.
“Queremos conocer de primera mano el estado de La Trocha, tomando en cuenta que pronto vendrán las lluvias, pero también nos interesa ver la situación de nuestros puestos fronterizos y de la realidad que enfrentan en la lucha contra el narcotráfico y otro tipo de delitos”, informó el mandatario.
Solís partió a las 6 de esta mañana vía aérea desde el aeropuerto Tobías Bolaños, en San José, en compañía del Ministro de Obras Públicas y Transporte, Carlos Segninni. En la zona se le unirán ingenieros del Consejo Nacional de vialidad y Guillermo Loría, director del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Laname).
Luego aterrizará en Los Chiles, cantón fronterizo, para visitar el puesto de frontera todavía no habilitado de Tablillas, para posteriormente visitar otras comunidades.
Recorrerá la vía fronteriza por tierra y en helicóptero donde no es transitable, visitará puestos de policía y el sábado estará en la zona de Barra del Colorado para regresar a San José al medio día vía terrestre.
Esta vía fue abierta por el gobierno anterior dirigido por Laura Chinchilla, en medio conflicto fronterizo con Nicaragua por la disputa de Harbour Head, el humedal ubicado en la desembocadura del río San Juan.
El gobierno invirtió 40 millones de dólares, pero por la falta de diseños y estudios ambientales, empezó a desmoronarse con el primer invierno, en el año 2011. A finales de ese mismo año, Nicaragua demandó a Costa Rica ante la Corte Internacional de Justicia alegando contaminación en el San Juan por sedimentación de la carretera.
Un año después, en mayo de 2012, la propia mandataria denunció actos de corrupción con el uso de los fondos. El sistema judicial mantiene abierto una causa por peculado contra empresarios constructores y ex funcionarios del Consejo Nacional de Vialidad.
Sin mencionar el conflicto con Nicaragua, mucho menos a su presidente, Daniel Ortega, quien no asistió a su investidura por no haberlo invitado personalmente; Solís anunció la gira hace dos días recordando a los policías la necesidad de preservar la soberanía nacional.
“Espero que esta flotilla se ponga al servicio de las mejores causas, de la paz ciudadana y la garantía de la preservación de la soberanía nacional”, dijo Solís en su discurso de entrega de patrullas policiales.
“Soy defensor a ultranza de concepto de amistad de las naciones y mesura en las relaciones. Exigiré respeto a la soberanía nacional y a la bandera tricolor que la cobija (…). Espero respeto de naciones hermanas que deben ayudar a garantizar a la región tranquilidad, mesura y paz”, indicó.
Debido al conflicto, Solís se ha negado a buscar un diálogo con Nicaragua para limar asperezas, siguiendo el mismo camino de su predecesora Chinchilla.