Eduardo Cruz, Emiliano Chamorro y Leonor Álvarez
La sede de la Nunciatura Apostólica acogerá este miércoles 21 de mayo, a las 4:00 de la tarde, el encuentro entre los obispos de la Conferencia Episcopal y el presidente inconstitucional Daniel Ortega.
Los obispos han guardado silencio sobre el tema en los últimos días, dedicados a la oración, mientras que el Gobierno tampoco se ha pronunciado al respecto. En su última comparecencia pública, el domingo 18 de mayo, ni Ortega, ni la vocera gubernamental Rosario Murillo pronunciaron una sola palabra sobre el encuentro.
El portal oficialista El 19 Digital lo único que recoge son unas declaraciones del nuncio Fortunatus Nwachukwu, quien dijo que con el solo hecho de sentarse los obispos con el Gobierno, el diálogo “es ya un éxito”.
“Cuando no se dialoga es ya un fracaso y entonces el hecho de hablar, de hacer conocer su punto de vista, los problemas, es ya un éxito y para mí esto es lo principal”, agregó.
“LO QUE LOS POLÍTICOS NO HICIERON”
Al sentarse con Ortega, la Iglesia católica está dando una vez más la cara ante el Gobierno, “una tarea que debe ser asumida por los políticos”, expresó el obispo emérito monseñor Bernardo Hombach.
Otro obispo emérito, monseñor Leovigildo López Fitoria, expresó que el pueblo ha puesto su confianza en los obispos para que sus demandas sean planteadas al presidente Ortega. “El diálogo es importante porque la Iglesia es transmisora de esperanza y eso la población la perdió en los políticos, y por tal razón está confiando en los obispos de las diferentes Diócesis”, analizó monseñor López Fitoria.
Ambos obispos eméritos señalan que en la mesa del diálogo los obispos deben plantear ante Ortega restituir el Estado de Derecho, la independencia de los poderes del Estado, así como temas de familia, aborto, derechos humanos, entre otros que la población ha expuesto ante los obispos en sus diferentes Diócesis.
CLASE POLÍTICA TIENE ESPERANZAS
La clase política también tiene esperanzas en este diálogo, como el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez, quien está haciendo votos para que la plática propicie que Nicaragua siga avanzando. “Confiemos en Dios que todo sea para el bien de los nicaragüenses”, dijo Gutiérrez.
El diputado opositor Alberto Lacayo, aunque admite que está escéptico sobre este encuentro, manifestó que “la esperanza es lo último que se pierde” y al fin y al cabo espera que se resuelva algo en el diálogo.
Otros diputados, como los sandinistas Alba Palacios y Jacinto Suárez, comentaron que no se debe interferir en el diálogo y dejar que sean el Gobierno y los obispos quienes elijan el rumbo del mismo.
Después del encuentro de hoy, los obispos aseguraron que brindarán una conferencia para revelar todo lo que dialoguen con Ortega.
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