EFE
Unos veinte mil policías y militares garantizarán la seguridad en Río de Janeiro durante el Mundial de Futbol, que se disputará entre el 12 de junio y el 13 de julio.
El plan especial de seguridad para esta ciudad, sede de la final, comenzará el próximo viernes y terminará el 31 de julio, explicó el comisario de Policía, Anderson Bichara, coordinador para Río de Janeiro del llamado Centro Integrado de Comando y Control (CICC).
El plan prevé, inicialmente, el uso de cinco mil policías y militares, y la fuerza aumentará hasta llegar al máximo previsto el 13 de julio, cuando se jugará la final en el estadio Maracaná.
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