Cuando la pelota cruzó la línea final al minuto 68, tras el disparo fornido de Francisca González, la Selección Nacional de Futbol estaba devastada. Sintieron lo que es el trago de la amargura. Las salvadoreñas encendieron con ese gol sus velas, vivieron lo que es el éxtasis del futbol y lo alargaron al 88 con el segundo, que no fue otra cosas más que una ratificación de superioridad, sostenimiento y un ataque constante. Nicaragua perdió 2-0.
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Las 11 de la tribu combinaron su esfuerzo, pero la capitana Bethania Aburto (arquera) sobresalió por su inclemente necedad de protección de la portería. Aburto fue la heroína de las nicas, al parar un pénalti a la cuzcatleca Ingrid Ramos, y mantener la paridad en el marcador por más de sesenta minutos.
Las ilusiones fundamentadas en el resultado de los Juegos Centroamericanos, donde las pinoleras ganaron plata, además de ganarle a las salvadoreñas cuatro de los últimos cinco encuentros, hicieron creer que un milagro o la misma suerte no era necesaria.
Sin embargo, la defensa no solo flaqueó, también la definición en los pies de Janssy Aguirre. Ahora las nicaragüenses se complicaron en el Grupo B, donde solamente hay tres naciones: El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, y una es la que avanza al Premundial de Concacaf, igualmente la líder jugará ante el primer lugar del Grupo A, para pelear el único cupo a los Juegos Panamericanos Toronto 2015.
El próximo desafío de la Selección es el sábado ante Costa Rica, equipo favorito.
Con esta derrota, las nicas fallaron a la regla de clasificar, la cual era prohibido perder. Tragaron amargo y esperan recuperase.