“La pesca a fondo pone su trasmallo a fondo estacionario y después regresan a recogerlo y el algareteo, amarran diez trasmallos y los dejan a la deriva, pero sucede que a veces pescan muy cerca y un sistema afecta a otro”, comentó Portocarrero.
Agregó que se ha logrado controlar la pesca con bombas, y para ello han recibido el apoyo de la Fuerza Naval que está haciendo monitoreo de noche y de día en alta mar.
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Mabel Calero
Desde hace años los pescadores de Casares y La Boquita son “golpeados” por los altos costos del combustible. La mayoría no recibe exoneraciones porque no están legalizados y para buscar ese beneficio ayer se reunieron con el comité de pesca.
Humberto Solórzano, miembro de comité, aseguró que los pescadores están perdiendo 2,500 córdobas mensuales.
“Ellos necesitan su número de RUC para poder obtener sus exoneraciones, pero también estamos trabajando en la carnetización y para el próximo 13 de junio vamos a llegar a la zona costera para darles su respectivo carné”, comentó Solórzano.
Iván Portocarrero, de Inpesca, aseguró que el mayor obstáculo que tienen los pescadores para recibir la exoneración ha sido que la mayoría no se ha legalizado, pues actualmente solo 27 dueños de embarcaciones pagan impuestos.
CONFLICTO POR FORMA DE PESCA
Otros temas que abordaron en la reunión fue el conflicto que mantienen los pescadores de Casares y La Boquita, debido al sistema de pesca que usan.
“Tratamos de llegar a un acuerdo para regular este trabajo, para que no haya conflicto entre los pescadores, ya logramos acuerdos que se van a definir en la ordenanza. Entre los puntos que se tratan es el límite para pesca de 15 días en ciertas zonas y alternar entres grupos y eso va a poder conciliar los conflictos que existen y vamos a poder darle tiempo al ambiente para que se recupere”, expresó Solórzano.
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