El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo que hay sectores de la “extrema derecha” que siguen conspirando contra su gobierno y que tienen una agenda para dar un “golpe de Estado” en junio, cuando, afirmó, sembrarán el caos por la vía de la violencia.
El contrato fue firmado aprovechando la tercera visita del presidente palestino, Mahmud Abas, a Venezuela, y en él se estipula un primer cargamento “de 240,000 barriles de diesel y crudo en cantidades a definir posteriormente”.
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“Los golpistas (…) han dicho que junio es el mes del colapso, que en junio el pueblo se va a alzar contra el Gobierno, que junio es el mes para el golpe de Estado, que en junio se acabó la revolución”, dijo Maduro durante un acto oficial en Caracas transmitido en cadena de radio y televisión.
El mandatario indicó que los datos del supuesto plan se lo hicieron llegar personas que, “aunque son de la oposición”, le facilitaron la información a su Gobierno “alarmados” por lo que vieron y escucharon durante la reunión de los “golpistas”.
“Hay un plan para llenar de violencia el país, los golpistas no han renunciado a sus intenciones de destruir el país por la vía de la violencia (…) y algunos de estos perversos golpistas guarimberos (que hacen barricadas) se han dado a la tarea de buscar bandas criminales dedicadas a la violencia y contratarlas”, dijo.
“PAGAN CON DROGA”
Según Maduro, esas bandas criminales son contratadas por la “extrema derecha” que les paga “con drogas” para hacer actos de violencia y mandar a matar “a figuras conocidas de la política (…) de la televisión” para llevar el caos al país.
“Le he ordenado al ministro de Interior, (Miguel) Rodríguez Torres, que le haga una exposición en la mesa de diálogo a la oposición venezolana de las pruebas que tenemos de los sectores de extrema derecha que están conspirando”, dijo.
Esta fue la única referencia que el jefe de Estado hizo al proceso de diálogo de su gobierno con la oposición, que se inició el pasado 10 de abril y que el martes pasado fue suspendido por dirigentes opositores que esperan para mañana la llegada de los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para reactivarlo.
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