Bloomberg News
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Los trabajadores de comidas rápidas, quienes piden salarios más altos, protestaron en todo el mundo en cadenas como McDonald’s, Burger King y Wendy’s en medio de un debate más amplio por el aumento del salario mínimo.
El jueves estaban programadas protestas en 150 ciudades de los Estados Unidos, incluidas Nueva York, Chicago y Los Ángeles, y en más de treinta países, entre ellos Alemania, Japón y Reino Unido, como parte de una campaña que reclama salarios de 15 dólares la hora y el derecho a sindicalizarse, según un comunicado de BerlinRosen Public Affairs de Nueva York.
Las manifestaciones contaron con el apoyo del grupo de defensa de los trabajadores Fast Food Forward y la Unión Internacional de Empleados de Servicios, que representa a más de dos millones de afiliados.
Se produjeron en momentos en que Estados y ciudades como Connecticut y Seattle están aumentando o evaluando un aumento del salario mínimo y en que el presidente Barack Obama pide aumentar el salario mínimo federal de 7.25 dólares por hora. Agrupaciones empresariales como la Cámara de Comercio de los EE. UU. dijeron que las protestas son eventos “hechos para los medios”.
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