La Costa Caribe esperó pacientemente que se le agotara la pasión de los Leones y aprovecharon los momentos de flaqueza para dar el golpe inexorable con la entrada de Sharlon Hodgson faltando tres minutos y darle cuatro puntos valiosos a su conjunto para finalizar con el triunfo 80-78, mientras los Leones se desintegraban por discusiones de desesperación entre ellos.
Esta vez los costeños fueron mejores con los desbordes ofensivos de Larel Pacheco, la efectividad de Dayton Cacho en momentos de presión y la insistencia en canastas de Windell Sloan, al ser el máximo anotador de su equipo con 16.
La desesperación de Noel Mackenzie le impidió ser aún mejor. Con 21 puntos no pudo llevar a los Leones a la victoria, ni Carlos “El Pollo” González con 10 anotaciones, que pudieron ser más si no hubiera fallado jugadas claras, tratando de hacerlas fantasiosas. Hasta el último momento las esperanzas estuvieron vivas.
Antes de que cayeran los dos puntos finales de la Costa, que se sintieron como una hacha mortífera para las intenciones de los Leones, lo disputado del primer periodo 21-21 vaticinaba la intensidad y paridad del juego.
Los costeños de naturaleza resbaladiza como reptil en la cancha mostraron su pecho desnudo acertando la mayoría de sus llegadas como si fueran premoniciones certeras, no solo merecieron la victoria, sino que le pusieron caldo a la final. Mostraron que los Leones no son invencibles como parecían y con ingenio pueden ser derrotados.
Ahora la serie final se empató a un juego por equipo. Aunque todavía esto no significa nada, la Costa quiere extender su reino y cubrir con su brillo esporádico el rugido de los Leones.
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