Alina Lorío Lira
Por la madrugada de este viernes, la Alcaldía, con aproximadamente noventa brigadistas voluntarios, cantó victoria. Después de siete días de que las llamas en los bosques de pino del área protegida de la cordillera Dipilto-Jalapa avanzaron devorando todo a su paso, el fuego quedó controlado.
[/doap_box]
Habían decidido no trabajar de noche pero las amenazas contra viviendas del sector, obligaron a la Alcaldía con brigadistas voluntarios y al Ejército a trabajar en una ronda corta fuego que pusiera fin, ya casi a las 2:00 de la mañana de este viernes, al avance de las llamas.
Ninguna autoridad en el departamento de Nueva Segovia se pronuncia, y algunas municipalidades como San Fernando han tenido que “colgar los guantes” y dejar que los incendios hagan de las suyas. “Nos están tizoneando” (atacando), dijo el vicealcalde de Dipilto, Franklin Moncada, al referirse a que extrañamente controlan un incendio y otros aparecen por otros frentes.
La noche del jueves, el productor cafetalero Gonzalo Castillo, quien tuvo el fuego a pocos metros de su casa, en Dipilto Nuevo, se pronunciaba ante lo que llamó “un desastre natural”. Advirtió que “el verano que sufre Dipilto este año es sin precedentes, tienes más de cinco meses que no llueve, ya los cafetales están siendo afectados nuevamente por la roya y la afectación es directa a las floraciones del café. Así que menos cosecha, menos calidad y menos fuentes de trabajo y más endeudamiento para los productores”.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A