Douglas González Cárdenas es señalado de ser uno de los tres sujetos que asesinaron al joven productor Nelson Rivera Zelaya (25) y posteriormente secuestraron a la esposa de este. LA PRENSA/L. E. MARTÍNEZ
Luis Eduardo Martínez M.
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“Nelson reconoció la voz de Melvin y abrió la puerta”, dice Sandoval Zavala, agregando que al detectar la presencia de “maleantes”, su yerno quiso cerrar la puerta y uno de los hombres le disparó con un fusil AK. Una bala “lo atravesó de lado a lado”, por los costados.
Según el comisionado Morales Vega, tras disparar a Rivera, los hombres entraron a la casa y empacaron varias cosas de la pulpería. Ataron a Pérez y obligaron a Morales Cantarero a que les alistara tres caballos, en los cuales huyeron llevándose con ellos a Sandoval Lagos.
Morales Vega aseguró que un equipo policial, con el apoyo del Ejército, continúa en el lugar y “los dos (sospechosos) que hacen falta (detener) ya están controlados por la Policía y en las próximas horas vamos a detenerlos”.
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“Apurate a conseguir el dinero, porque ya dejamos ‘parqueado’ (muerto) a tu yerno y si no conseguís ese milloncito, pues andate alistando la cajita de tu hija”, es lo que uno de los secuestradores dijo por teléfono a Juan Manuel Sandoval Zavala, exigiendo el pago de un millón de córdobas por el rescate de su hija Jenny Damaris Sandoval Lagos.
Sandoval Lagos, de 31 años, fue liberada la noche del jueves, hora y media después de que su padre entregó 11,600 dólares.
Según las autoridades policiales, a Sandoval Lagos la secuestraron instantes después de que los captores mataron al marido de ella, Nelson Rivera Zelaya, de 25 años, y violaron a una vecina, la noche del martes en la finca Loma Linda, comarca El Sabalete, del municipio matagalpino de Matiguás.
“¿De dónde voy a sacar esa plata?”, se preguntaba Sandoval Zavala, al tiempo que negociaba con los secuestradores la libertad de su hija. Agentes policiales y tropas militares estaban al tanto del secuestro extorsivo que siguió al asesinato y la violación agravada.
Desde el martes, Sandoval Zavala, un ganadero con al menos 300 reses en su propiedad, era llamado telefónicamente por los secuestradores. Primero lo llamaron desde el número del celular de Jenny, luego “usaron otro chip, me llamaban dos veces al día y decían que no les diera dinero falso fueron momentos difíciles para mi familia”, relató.
HICIERON “REBAJA”
En las pláticas telefónicas, los hombres aceptaron recibir menos dinero que el exigido y ordenaron a Sandoval Zavala que fuera a un sitio que le indicarían cerca de la finca Las Nubes, en la comarca El Jobo, Matiguás.
El productor se dirigió al sitio con un agente policial como conductor de una camioneta rentada. Lo llamaban cada 20 o 30 minutos, indicándole cuál ruta seguir hasta que llegaron al pie de una colina. Arriba estaban dos hombres encapuchados a quienes Sandoval Zavala les entregó el dinero.
“No se muevan de aquél lugar que ahí va a salir su hija”, le dijeron al productor, mientras los dos desconocidos salían corriendo del sitio.
“HIJITA LINDA, AQUÍ ESTÁ TU PADRE”
Sandoval Zavala esperó angustiado hasta que una hora y media después vio llegar desesperada a su hija. “Soy Jenny, ayúdenme”, gritó la joven al policía que andaba de civil, fue entonces que el productor salió del vehículo a su encuentro: “Hijita linda, aquí está tu padre, no te preocupés, ya estás fuera de peligro”.
Horas después del encuentro entre padre e hija, la Policía detuvo a un joven identificado como Douglas González Cárdenas, como uno de los sospechosos del secuestro extorsivo.
Según el comisionado Ramón Morales Vega, segundo jefe departamental de la Policía, a González le encontraron parte de las ropas y objetos usados por los secuestradores en la comisión del delito.
Pero, detenido en las celdas preventivas de la unidad departamental de la Policía en Matagalpa, González negó los cargos, indicando que “siempre paso por donde una tía nada de eso es mío. Yo llevaba mi camisa, nada más”.
“Ojalá todo se aclare para que todo salga a la luz”, agregó González, ante preguntas de los periodistas locales.
Sin embargo, Sandoval Zavala dice que González “se descuidó en un momento y mi hija lo reconoció”.
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