Saúl Martínez
Fátima Zamora Pérez, de 41 años, fue atada y semienterrada viva la mañana del lunes por dos sujetos en Nueva Jersey, Estados Unidos. El cuerpo fue encontrado hasta el mediodía del miércoles, tras la intensa búsqueda de familiares y el FBI.
(AP)
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En ese país, la Policía capturó la mañana de ayer a los dos presuntos asesinos, quienes, según los familiares de la víctima, aceptaron haber cometido el crimen.
Las autoridades habrían informado que los detenidos tienen antecedentes.
Según la información que proporcionaron ayer Berta Justina Estrada Morales y Socorro García, suegra y cuñada de la víctima (respectivamente), habitantes del barrio La Parroquia de Posoltega, uno de los presuntos autores del crimen es el jardinero, quien solía cortar el césped en la vivienda de Zamora.
Estrada aseguró que Zamora iría a comprar un carro acompañado de una amiga, y fue cuando el jardinero se ofreció para acompañarla, indicándole que sabía dónde había una subasta de vehículos.
La nicaragüense Fátima Zamora, quien laboraba como enfermera en una vivienda, no esperó ser acompañada por su esposo José García — quien trabaja como mecánico—, como tenían previsto, y pretendía aprovechar la supuesta promoción de vehículos.
“Se fueron entonces a comprar el carro iban dos (hombres) acompañándola porque había otra persona ahí. Mi hijo me dijo al teléfono que Fátima llevaba una tarjeta de crédito para sacar una parte de los ahorros, pero ellos la desviaron, le robaron lo que llevaba”, comentó consternada doña Berta.
Desde la tarde del lunes la búsqueda fue intensa. En un inicio los dos hijos, la joven de 21 años y el pequeño de 7, creyeron que su mamá había sido acompañada por una amiga que tenía en la zona.
La hija de Zamora decidió ayer sepultar a su madre en Nueva Jersey, mientras en Posoltega iniciaron los rezos de nueve días.
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