El número de muertos, tras el accidente en la mina, podría superar los trescientos. Un centenar de mineros está atrapado a una distancia de tres a cuatro kilómetros de la boca del pozo. LA PRENSA/AP/EMRAH GUREL

Tragedia en mina crea tensión

El peor desastre minero en la historia de Turquía, registrado el martes en una mina de carbón en Soma, que ha dejado 274 muertos y cuya cifra a todas luces se incrementará, ha ahondado la división de la sociedad turca.

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Duelo en Turquía por tragedia en mina

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“Esto no es un accidente. Es un crimen”, dijo Tayfun Grgn, presidente del sindicato minero Dev-Maden Sen. “No había muertos cuando estas minas pertenecían a TKI, la empresa estatal del carbón; las muertes empezaron con la privatización”.

Alp Grkan, propietario de Soma Holding, responsable del pozo donde se produjo el accidente, alardeó hace dos años con la bajada de los costes de explotación cuando se privatizó la mina. “Antes, sacar una tonelada de carbón tenía un coste de 130-140 dólares, y ahora nos hemos comprometido a hacerlo por 23,80 dólares”, indicó al diario Hrriyet.

Cemalettin Sagtekin, del Colegio oficial de Ingenieros y Arquitectos, denunció en la cadena CNNTürk las condiciones laborales de los mineros, que reciben salarios de entre 400 y 500 euros mensuales. Un estudio de la Universidad de Kirikkale indica que al año mueren ochenta obreros en accidentes mineros en Turquía, lo que equivale a uno de cada mil trabajadores.

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Estambul/EFE

El peor desastre minero en la historia de Turquía, registrado el martes en una mina de carbón en Soma, que ha dejado 274 muertos y cuya cifra a todas luces se incrementará, ha ahondado la división de la sociedad turca.

Los familiares de los obreros fallecidos en la mina, donde el martes hubo una explosión seguida de un incendio, se abalanzaron sobre el primer ministro Recep Tayyip Erdogan cuando visitó la ciudad. Erdogan tuvo que refugiarse en un supermercado, mientras que su entorno quitó la matrícula oficial a su coche para evitar que se convirtiera en blanco de la muchedumbre.

La rabia apenas contenida de los mineros se contagió a decenas de ciudades y se registraron choques policiales en la capital, Ankara, Estambul y Esmirna. En Soma, la ciudad minera de Manisao, la actitud de las autoridades inflamó los ánimos. Varios de los mayores sindicatos del país convocaron una huelga general para hoy, y marchas de protesta en solidaridad con los fallecidos y contra las políticas económicas del Gobierno.

El ministro de Energía, Taner Yildiz, detalló que la alta concentración de monóxido de carbono en el pozo impide a los equipos de rescate avanzar por la mina, trampa mortal que se ha cobrado ya la vida de algunos miembros de estos equipos.

Erdogan tampoco alimentó esperanzas de que se pudieran hallar supervivientes, pero subrayó que las autoridades se están ocupando de los fallecidos de la mejor manera.

Prometió una “investigación legal para clarificar las circunstancias” de lo ocurrido, se negó a adjudicar responsabilidades y describió el accidente como fortuito, comparándolo con las desgracias ocurridas en el pasado. Dijo que en marzo hubo una inspección de la mina “y no hubo irregularidades”.

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