EFE
Los productores de tabaco de todo el mundo, reunidos desde ayer en Brasil, rechazan la posibilidad de reducir sus cultivos por “imposición” de los gobiernos, sobre todo porque, dicen, la demanda no ha bajado tanto como la OMS esperaba.
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“Los productores esperamos que la reducción del cultivo sea una consecuencia de la disminución del consumo, es decir un ajuste del mercado, y no una imposición de los gobiernos”, aseguró el director ejecutivo de la Asociación Internacional de Cultivadores de Tabaco (ITGA, por sus siglas en inglés), el portugués Antonio Abrunhosa.
Abrunhosa encabeza la reunión que se celebra en la ciudad de Santa Cruz do Sul ayer y hoy para definir la posición de la ITGA ante la Sexta Conferencia de las Partes (COP-6) de los países del Convenio Marco para el Control de Tabaco de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se realizará en Rusia en octubre próximo.
“Hay millones de familias que viven del cultivo de tabaco y no se les puede pedir que abandonen la actividad sin alternativas viables”, dijo el director ejecutivo de la ITGA.
En la COP-6 que se celebrará en Rusia se discutirán los artículos 17 y 18 del Convenio Marco, que prevén la reducción de los cultivos de tabaco.
Las medidas recomendadas por el anterior grupo de trabajo para hacer efectivos estos dos artículos fueron rechazadas por la Unión Europea (UE) y por Brasil en la COP-5, celebrada hace dos años, por el impacto que tendrían en las familias que se dedican al cultivo de tabaco en el mundo.
Según Abrunhosa, el borrador de recomendaciones del nuevo grupo de trabajo también prevé medidas que, según la ITGA, perjudicarían a los cultivadores, como la prohibición de los subsidios que los Estados conceden a los agricultores, restricciones a los ciclos de cosecha y límites a las extensiones de tierra dedicadas al tabaco.
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