Sergio León C. y Jerónimo Duarte
“Yo no me fijé cómo estaban esos tanques, lo único que escuché fueron los gritos, lamentos por todos lados y corriendo la gente buscando agua, otros se daban vuelta en la tierra para apagar el fuego de la ropa, pero las llamas dentro de la casa continuaban hasta quemarse los enseres”, dijo.
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La Policía de Bluefields concluyó que una fuga de gas de un cilindro de cien libras, más la manipulación de un taladro dental fueron las causas de la explosión que dejó 17 personas quemadas, cuatro de ellas graves, en el Polo de Desarrollo Aguas Gatas de Nueva Guinea.
El incidente ocurrió el domingo. De los quemados, 15 fueron llevados hacia el hospital de Juigalpa, Chontales, y de ahí se trasladó a cuatro —los más graves— hacia un hospital de Managua.
El jefe regional de la Policía, Cruz Sevilla Midence, quien encabezó la patrulla que se trasladó hasta la zona, confirmó que “la fuga de gas se expandió por toda la casa y producto de que el ciudadano Juan Pedro González (dueño de la clínica odontológica) trabajaba con un taladro sacando una muela causó el origen, encendió chispa”.
En esa vivienda, según Sevilla, habían aproximadamente veinte personas. “Como policías nos corresponde hacer siempre los actos de investigación para definir el origen y la causa de esta explosión que ocurrió producto de la combustión de gas”, respondió Sevilla tras preguntársele si había mano criminal en el siniestro.
Editza Amador, de 15 años, quien resultó quemada el domingo, está ingresada en el hospital de Nueva Guinea, es la única afectada por la explosión que está en ese centro. “Yo no me fijé cómo estaban esos tanques, lo único que escuché fueron los gritos, lamentos por todos lados y corriendo la gente buscando agua, otros se daban vuelta en la tierra para apagar el fuego de la ropa, pero las llamas dentro de la casa continuaban hasta quemarse los enseres”, dijo.
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