Vladimir Vásquez
Los pobladores del residencial Palmanova, construido por Desarrollos Sooner, todavía no reciben una solución a los problemas que presenta la urbanización desde el año 2007.
Juan Pablo Aguilar, miembro de la junta de vecinos y propietario de una vivienda, se quejó de que la planta de tratamiento de aguas residuales ubicada en el lugar no está funcionando adecuadamente y por el contrario el agua que sale de unas 120 viviendas del residencial se filtra antes de llegar a la planta.
Esto ha provocado que las aguas residuales se cuelen por el suelo hasta un cauce natural cercano y ha despertado alarma entre algunos pobladores que consideran esto un peligro para su salud.
“A la planta no se le da mantenimiento, pero también hay contaminación del medioambiente porque hay un manjol que es el que está brotando el agua”, denunció Aguilar.
Pero ese no es el único problema que se mantiene en el residencial. Carlos Urcuyo, otro de los vecinos, dijo que entre los otros problemas con la urbanizadora están la falta del muro perimetral que no se ha cumplido totalmente, los manjoles que filtran aguas servidas y la mala calidad de las casas construidas.
LA PRENSA intentó comunicarse con los representantes de Desarrollos Sooner, pero la recepcionista alegó que no se encontraban en las oficinas de la empresa. Se brindaron los números de teléfonos de este Diario, pero hasta el cierre de edición no atendieron la solicitud de información.
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