Obreros trabajan en una tribuna del estadio Arena Corinthians, sede de la apertura del Mundial de Brasil 2014. LA PRENSA/ EFE

Copa a la vista

Brasil tiene muchas obras pendientes, tanto en estadios de futbol como aeropuertos o redes de telefonía, cuando falta un mes exacto para que ruede el balón en el juego inaugural del Mundial 2014.

Brasil tiene muchas obras pendientes, tanto en estadios de futbol como aeropuertos o redes de telefonía, cuando falta un mes exacto para que ruede el balón en el juego inaugural del Mundial 2014.

Tres estadios, los de Sao Paulo, Curitiba y Cuiabá, todavía están inacabados, y cerca de la mitad de las 12 sedes necesitan hacer grandes inversiones de última hora en obras de urbanización.

[doap_box title=»¿EL MUNDIAL DE LOS MUNDIALES?» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
A pesar de los problemas que han llevado al secretario de la FIFA, Jérome Valcke, por decir que la organización del torneo fue “un infierno”, Brasil insiste en que este será el “Mundial de los Mundiales”.

La prensa no es tan optimista y no comparte la visión oficial. El diario O Globo, en una columna de opinión firmada por Miriam Leito, afirmó ayer que Brasil perdió la oportunidad de usar el Mundial como escaparate y ahora solo le queda “administrar el daño a la imagen” que juzga, que ya ha sufrido el país con tantos retrasos en las obras, y ya a solo un mes de iniciar la Copa.

[/doap_box]

El pasado domingo, cuando se realizó un partido de prueba con el modelo de operación de la FIFA, los aficionados entraron al estadio de Porto Alegre al lado de montañas de escombros, protegidas por vallas, en el lugar donde todavía se construirá el estacionamiento.

El estadio más atrasado, el Arena da Baixada de Curitiba, celebrará su primer partido oficial de prueba mañana miércoles, entre el Atlético Paranaense y el Corinthians, aunque sin la capacidad completa, pues aún faltan instalarse algo más de 10,000 asientos.

En esta ciudad no se pudo completar a tiempo la obra del edificio que iba a albergar la sala de prensa, al lado del estadio, por lo que los periodistas tendrán que trabajar en una tienda de lona provisional.

Del mismo modo, cuando lleguen a Brasil, los aficionados se encontrarán con obras en varios aeropuertos, entre ellos el de Río de Janeiro y muy probablemente el de Cuiabá, que ostenta el poco honroso título de ser el peor de Brasil.

En Fortaleza se está instalando un terminal de pasajeros temporal, con una tienda de lona de 1,200 metros cuadrados, dada la imposibilidad de concluir a tiempo las obras de ampliación.

La operación de los aeropuertos, lo que incluye el embarque y la gestión de los equipajes, es el mayor atolladero de los aeropuertos brasileños, según reconoció el ministro de Deportes, Aldo Rebelo.

El presidente de la estatal Empresa Brasileña de Infraestructura Aeroportuaria (Infraero), Gustavo do Vale, garantizó que la capacidad de los aeropuertos supera la demanda esperada del Mundial.

La Infraero ejemplificó que, durante la Semana Santa, 3.5 millones de personas pasaron por los aeropuertos brasileños y hubo pocos atrasos.

El público total de los 64 partidos del Mundial rondará los tres millones de personas y, según cálculos oficiales, se espera que viajen al país unos seiscientos mil extranjeros.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí