Wendy Álvarez Hidalgo
[/doap_box][doap_box title=»El país de los formularios» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
“Desafortunadamente mientras otros países continúan apostando a la facilitación y a la reducción de trámites sin perder la seguridad, aquí seguimos yendo en dirección contraria a la facilitación y creando más formularios y más burocracia”, se quejó Aguerri.
El empresario dijo que son cinco formularios que en total llena un pasajero que entra y sale del país. “Tres a la entrada y dos a la salida”, explica. En el resto de países de Centroamérica solo se llena un solo formulario.
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El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) expresó esta semana a funcionarios del Gobierno de Estados Unidos su preocupación por dos medidas comerciales que se están impulsando en ese país y que amenazan con dañar la producción de tabaco y maní en Nicaragua.
La inquietud llegó al despacho del subsecretario Adjunto para América Central y el Caribe, Francisco Palmieri, a través de una delegación de empresarios nicaragüenses que estuvo en Washington. Tal es la preocupación que los privados se comprometieron a enviar a brevedad un informe sobre el sector tabacalero y maní a funcionarios de la Embajada de EE. UU. en Managua, según dijo ayer el presidente del Cosep, José Adán Aguerri.
En el caso del tabaco, Aguerri se refiere a un proyecto de normativa que la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) sacó a consulta mediante el cual se pretende restringir la importación de tabaco fabricados a máquina y se establezca en diez dólares el parámetro de precio para clasificar a los puros premium.
Nicaragua es el segundo proveedor de puros de Estados Unidos. De los 135 millones de unidades que se envían anualmente, 105 se venden como premium. El problema es que la mayoría de estos no logran precios de diez dólares por unidad.
Aguerri alertó sobre el impacto que tendría en la generación de empleos no solo en Nicaragua, sino también en países como República Dominicana y Honduras.
En el caso del maní, explicó que en Estados Unidos hay una iniciativa de ley agrícola que pretende subsidiar al sector manicero de ese país, mediante el cual se elevaría en un treinta por ciento la producción del grano.
Si bien, aclaró, gran parte del maní nicaragüense no se vende en Estados Unidos, el problema es que la cosecha estadounidense buscará mercados donde Nicaragua sí vende, y al ser un producto subsidiado eso pondría en desventaja al país.
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